Albertina Piterbarg: “Ucrania no se puede entregar: lo que ocurre en los territorios ocupados es el infierno en la tierra”


Albertina Piterbarg, argentina colaboradora de UNESCO que vivió seis meses en Kiev, describió con crudeza la guerra en Ucrania, la lógica de poder de Putin y el drama humanitario en las zonas ocupadas por Rusia.

La argentina Albertina Piterbarg, colaboradora de UNESCO, ofreció un testimonio directo y contundente sobre la situación en Ucrania, tras haber vivido durante seis meses en Kiev en pleno desarrollo del conflicto bélico. En diálogo con la 99.9, afirmó que, más allá de las especulaciones geopolíticas y las negociaciones entre potencias, la guerra continúa y Ucrania no está dispuesta a ceder su territorio.

Piterbarg relativizó las múltiples teorías que circulan en torno a eventuales acuerdos entre líderes como Putin, Trump o Maduro, y sostuvo que, para los ucranianos, ese debate resulta ajeno. “Más allá de todas esas negociaciones, para Ucrania la realidad es que la guerra sigue. Ucrania no se puede entregar”, afirmó, y agregó que el país “no va a ceder el Donbass” y continuará resistiendo aun cuando el costo sea enorme.

Al referirse a los liderazgos autoritarios, describió a Putin y a Maduro como dirigentes atravesados por un nivel extremo de impunidad. “Es gente que realmente se cree por encima de todo, capaz de matar a millones de personas, incluso a su propia gente, sin que se mueva nada”, señaló, comparando la lógica de ambos regímenes y su desprecio por la vida humana.

Uno de los pasajes más duros de su testimonio estuvo centrado en la situación humanitaria en los territorios ocupados por Rusia. “El infierno es poco”, sentenció. Según relató, en esas zonas se registran detenciones arbitrarias, torturas, ejecuciones y secuestro de niños. “Vienen a tu casa, te rompen todo, te llevan a tu hijo de siete años y no lo ves nunca más. Te dicen que si hacés algo, te matan a vos y a toda tu familia”, describió con crudeza.

Piterbarg remarcó que esta realidad explica la decisión del pueblo ucraniano de resistir. “Los ucranianos saben lo que les va a pasar si claudican. Ven el futuro en la parte de su casa que está ocupada. Es el infierno en la tierra. Preferís morir antes que vivir eso”, afirmó, dando cuenta de una convicción profundamente arraigada en la sociedad.

La colaboradora de UNESCO también apuntó contra la desinformación que circula en América Latina y Europa occidental. “Nosotros, sobre todo los latinoamericanos, vemos todo filtrado por la propaganda rusa, amplificada por izquierdas arrogantes que explican lo que pasa sin haberlo vivido”, criticó, y cuestionó la actitud de sectores que relativizan o justifican la violencia del régimen ruso.

En ese sentido, destacó que en los países bálticos, en Polonia y en el norte de Europa existe plena conciencia de lo que representa la expansión rusa. “Ellos saben perfectamente de qué se trata todo esto”, señaló, a diferencia de sociedades más alejadas del conflicto, donde —según dijo— el relato ideológico pesa más que la experiencia histórica.

Finalmente, Piterbarg sostuvo que el orden internacional posterior al siglo XX quedó definitivamente alterado. “El 24 de febrero de 2022 y el 7 de octubre de 2023 hicieron volar por el aire el orden establecido. Ahora las piezas están por todos lados y es muy difícil saber qué va a pasar”, concluyó, aunque dejó en claro que, en el caso de Ucrania, el camino elegido es seguir luchando por su existencia como nación.