Andrés Harfuch: «El jurado es un fenómeno deliberativo maravilloso»

El integrante de la Asociación Argentina de Juicios por Jurados, habló en la 99.9 a 10 años del primer juicio bajo esta modalidad en la provincia de Buenos Aires.

Hace 10 años, comenzaron a realizarse en la provincia de Buenos Aires los Juicios por Jurados y recientemente hubo un acto conmemorando esta fecha teniendo en cuenta que es un proceso que todavía necesita perfeccionamiento.

El integrante de la Asociación Argentina de Juicios por Jurados, Dr. Andrés Harfuch, habló en la 99.9 sobre la realidad actual al respecto: «ha sido una experiencia ampliamente positiva, que por supuesto recién ahora comienza, porque es una de las instituciones más queridas por los constituyentes de 1853, pero como todas las cosas de la Argentina, tocó ponerlo en marcha ahora».

La elección de los jurados, es un tema central de esta historia porque algunos denuncian que no están preparados y otros afirman que, por el contrario las personas de la sociedad, tiene la capacidad de distinguir lo que está bien de lo que está mal: «a veces la gente se queda mal porque no resulta electa para ser jurado, pero el tema tiene mucho que ver con que, en la provincia de Buenos Aires, todavía no tenemos oficinas judiciales de jurado especiales. Es decir, dentro de los tribunales debería funcionar una oficina específica con gente capacitada, dedicada exclusivamente a contactar a los potenciales jurados, a notificarlos correctamente, a pagarle los viáticos que le tienen que pagar, asistirlos, por ejemplo, con las comidas durante el juicio, en fin, todas las cuestiones organizativas que son muy, muy importantes. Lamentablemente la provincia de Buenos Aires decidió poner en marcha el juicio por jurado así como estaba. Entonces, de repente los jurados reciben una notificación policial a las 3 de la mañana y claro que no entienden nada, pero los jurados hay que explicarles lo que es la función. Una vez que uno le explica a la gente para qué es convocada, lo entienden de otra manera».

Harfuch también y en defensa de aquellos que terminan cumpliendo con el trabajo de jurados, señaló que «en estos 10 años han decidido casos de enorme gravedad y sin embargo no ha habido un solo escándalo. Y podrá ser que alguna decisión guste o no guste, pero la gente ha tomado decisiones. Los jurados son 12, y tienen que tomar decisiones unánimes en su gran mayoría, o con altísimas mayorías; esto revela una cierta tendencia y ciertas cuestiones muy importantes que para eso son llamados. La gente común, la gente de a pie sabe perfectamente lo que está bien o lo que está mal sin ningún tipo de instrucción. Hay gente que es analfabeta y sin embargo sabe lo que hay que hacer en un caso concreto si le muestran las pruebas correctamente. Todos tenemos un sentido innato de justicia y de equidad, y a veces escasea en los tribunales».

Para la Asociación Argentina de Juicio por Jurados, hay que profundizar este camino y además, rescatar la importancia de este tipo de procesos en la justicia. «En una sociedad que está partida por una grieta política y social muy, muy grande, el jurado es preciso por la exigencia de unanimidad, un escenario de diálogo donde todo el mundo tiene que dar su opinión y todo el mundo tiene que acordar, todo el mundo tiene que construir un diálogo democrático. Y en ese sentido, el jurado es un fenómeno deliberativo maravilloso», sintetizó.