El infectólogo Gonzalo Corral explicó en la 99.9 que la decisión de adelantar la vacunación busca evitar un colapso del sistema sanitario ante la circulación de un nuevo subclado más contagioso. Alertó además por la baja cobertura: “Es una locura que mantengamos tasas tan bajas”.

El infectólogo Gonzalo Corral se refirió en la 99.9 a la decisión del Gobierno nacional de adelantar al 9 de marzo la campaña de vacunación antigripal y aseguró que la medida apunta a “anticiparse a lo que es la circulación viral” y reducir el impacto en el sistema de salud.
“Básicamente lo que se busca es anticiparse a lo que es la circulación viral. Esto en base a lo que ha sucedido en otros años acá en la región, particularmente en Argentina, y lo que ha sucedido en el hemisferio norte el año pasado, con una circulación anticipada del virus de la influenza, que ha producido de alguna manera un sistema de salud un poco más colapsado en una población que no estaba debidamente inmunizada”, explicó.
En ese sentido, remarcó que “la estrategia de anticipar la campaña de vacunación tiene que ver con esto, tener una mayor cantidad de población inmunizada para que cuando hubiera circulación del virus de influenza, esta población ya estuviera vacunada y el impacto fuera menor en términos de internación”.
Corral comparó la decisión con lo ocurrido durante la pandemia: “Es exactamente lo mismo. Sabemos que el número de camas que tenemos disponible en nuestro país es limitado”. Además, advirtió sobre la circulación de “un subclado particular, que es el subclado DHN, que es nuevo para nosotros y que tiene un comportamiento especial en términos de que es más fácil de contagiar, se transmite más fácil”.
Frente a ese escenario, consideró que el Ministerio de Salud “de manera acertada” tomó una medida que “va a tener un impacto positivo en lo que significa la salud de nuestra población en lo que respecta a la influenza”.
Si bien aún no hay cifras concretas de casos, el especialista fue claro: “Si vos tenés una población que no está inmunizada y tenés un virus que se transmite más fácil, posiblemente el impacto sea mucho mayor”. Y recordó que no todas las personas cursan la enfermedad de la misma manera, por lo que existen grupos priorizados.
“Sabemos que los mayores de 65 años, los menores de 6 meses a 24 meses, las embarazadas, las puérperas y las personas de 18 a 65 años que tienen comorbilidades, tienen mayor riesgo de tener una forma grave de gripe. Cuando digo grave, que requieran internación o que puedan morir por gripe”, detalló.
Según indicó, esa población objetivo ronda los 8 millones de personas y el Estado adquiere dosis suficientes para cubrirla. Sin embargo, el problema radica en la baja adhesión: “En 2024 y 2025 tuvimos una tasa de vacunación aproximadamente del 40% de esa población objetivo. Tenemos que tener una tasa mucho más alta para que verdaderamente este tipo de medidas tenga un impacto positivo”.
Corral fue enfático al analizar las causas de esta caída. “Es multifactorial. Hay responsabilidad de nuestra población, pero también el sistema sanitario tiene su responsabilidad y los médicos particularmente también tenemos nuestro aporte negativo para que estas tasas hayan caído año tras año”, reconoció.
Las consecuencias, dijo, ya se están viendo: “Hemos tenido brote de hepatitis A, tenemos casos de sarampión, tuvimos internaciones con formas más graves de Covid porque la población piensa que el Covid ha desaparecido. Lamentablemente no ha desaparecido”.
Incluso vinculó la vacunación con la prevención cardiovascular: “Las guías de la Sociedad Europea de Cardiología ponen como un pilar fundamental para evitar la enfermedad cardiovascular a las vacunas. Sabemos que las enfermedades respiratorias virales producen un aumento de los mediadores inflamatorios en nuestro cuerpo y eso se asocia claramente con infartos y accidentes cerebrovasculares”.
Y agregó un dato contundente: “Un paciente que se interna con cualquier forma de gripe o Covid tiene un 40% más de chance de infartarse que una persona que no se interna por ese motivo. De la misma manera que está a la misma altura tratar la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes, ponen las vacunas. Realmente es una locura que mantengamos estas tasas tan bajas”.
En relación a la vacunación infantil y el calendario obligatorio, sostuvo que la Argentina cuenta con “un calendario excelente, envidiable”, pero advirtió que existe “laxitud” en los controles. “La medida está, pero no está la exigencia de que ese chico pueda ingresar al colegio sin un calendario actualizado”, señaló.
Finalmente, subrayó que la responsabilidad es compartida: “Todo parte de saber y entender cuál es la importancia de mantener los calendarios actualizados. Los adultos somos responsables de que los chicos tengan su calendario al día. Las autoridades de los colegios también deberían hacer su parte y la interrelación entre el sistema educativo y el sistema de salud debería darle facilidades para que todos los calendarios al momento del ingreso escolar estuvieran actualizados”.