El presidente de la Asociación de Fomento del Barrio Constitución, Heraldo García, advirtió sobre el deterioro de los servicios, la falta de respuestas del municipio y el colapso de la infraestructura urbana.

El presidente de la Asociación de Fomento del Barrio Constitución, Heraldo García, expresó una fuerte preocupación por la situación que atraviesan los barrios de Mar del Plata, marcando un escenario de deterioro sostenido y falta de respuesta por parte de las autoridades municipales. “Vemos que hay mucha preocupación, los barrios están con muchas necesidades: asfalto, luminarias, temas basurales, la salud, la atención de la salud. Hay cosas que no estaban perfectas tampoco, pero que se van deteriorando cada vez más”, señaló en la 99.9.
En ese marco, explicó que desde distintas sociedades de fomento habían solicitado una reunión con el intendente junto a unas 40 entidades barriales para plantear problemáticas urgentes, pero no obtuvieron respuesta. “Nosotros pedíamos charlar con el intendente, conformar mesas de trabajo para poder ir planificando. Sabemos que nada es mágico, pero por lo menos que haya un compromiso concreto”, indicó. Sin embargo, la falta de contacto con funcionarios se volvió una constante: “No nos atendía ningún funcionario. Tenemos los teléfonos de todas las áreas y no nos atendían a ninguno. Es muy preocupante”.
García también describió situaciones concretas que afectan la vida cotidiana de los vecinos. “En el barrio Constitución el tema de los baches es increíble. Hay gente con movilidad reducida que no puede salir de la casa porque los pozos no permiten ni siquiera circular con una silla de ruedas”, explicó. A esto se suma el deterioro general de la ciudad, percibido incluso por visitantes: “Los turistas nos dicen que nunca vieron Mar del Plata de esta manera. Es un testimonio importante porque ellos ven el cambio año a año”.
Otro de los puntos críticos es la utilización de recursos municipales. “Lo que se recaudaba de las naftas iba a las calles y se hicieron algunas obras, pero el Concejo Deliberante lo destinó a rentas generales. Ahora se empieza a cobrar el alumbrado público en la boleta de luz y hay que ver si no pasa lo mismo”, advirtió, dejando entrever desconfianza sobre el destino de esos fondos.
En paralelo, cuestionó la falta de planificación urbana, especialmente en relación a nuevas construcciones. “Se están autorizando edificios en zonas donde la red de agua y cloacas está colapsada. Hemos presentado más de mil firmas a Obras Sanitarias y no tuvimos respuesta. Las tuberías son antiguas, hay sectores con cañerías de cerámica. Es increíble que se sigan aprobando obras sin mejoras en la infraestructura”, afirmó.
La situación, según García, evidencia un funcionamiento desigual del Estado: “Algunas áreas funcionan muy rápidamente, como las autorizaciones de obras, y otras no funcionan directamente. No te responden nada, ni pedidos de informes ni reclamos”.
Además, relató un episodio que refleja el nivel de tensión: cuando representantes barriales se acercaron a la municipalidad para pedir una reunión, recibieron una advertencia policial. “Nos mandaron al comisario de la Primera, que dijo que si no nos retirábamos iban a comunicar a la fiscalía por usurpación. Estábamos a 10 metros del intendente, nos conformábamos con que saliera y dijera ‘en una semana nos reunimos’”, contó.
En cuanto a los convenios firmados recientemente con las sociedades de fomento, García fue crítico respecto a los montos asignados: “Un promedio de 700 mil pesos por barrio. Con eso hay que mantener un empleado, un tractor, seguros, reparaciones. Es imposible. Los fomentistas terminan poniendo plata de su bolsillo y subsidiando al Estado municipal”.
Finalmente, insistió en la necesidad urgente de diálogo y trabajo conjunto: “Entendemos que la situación es complicada, pero tienen que abrir el juego y generar consensos. Está en juego la calidad de vida de todos los vecinos. Hoy no vemos una alternativa y eso es lo más preocupante”.