Bugallo impulsa la emergencia en salud mental: “Estamos llegando tarde y muy mal a un problema que ya explotó”

El diputado provincial Luciano Bugallo advirtió sobre el crecimiento alarmante de suicidios, consumos problemáticos y violencia en jóvenes. Propone medidas urgentes y cuestionó la falta de respuesta del Estado: “No podemos seguir diagnosticando, hay que actuar ya”.

En medio de una creciente preocupación por los hechos de violencia que involucran a jóvenes, el diputado provincial Luciano Bugallo planteó la necesidad de declarar la emergencia en salud mental en la provincia de Buenos Aires y advirtió que la situación es crítica: “La salud en la provincia está en estado de emergencia, no es una metáfora. Tenemos entre 1500 y 1700 suicidios por año, la mayoría de chicos jóvenes y adolescentes”.

En diálogo con la 99.9, el legislador sostuvo que el problema ya dejó de ser incipiente para convertirse en una crisis estructural: “Estamos llegando tarde y muy mal a un problema que ya explotó. No es algo que está empezando, ya está instalado y lo vemos reflejado todos los días”.

En ese sentido, señaló que existen múltiples factores que agravan la situación: “Hay un crecimiento impresionante de trastornos mentales, consumos problemáticos de drogas, y se suma la ludopatía online en jóvenes. Hoy hay adolescentes endeudados por millones de pesos, que no saben cómo salir y no se animan a contarlo en sus casas. Eso los lleva a la depresión”.

También apuntó contra el impacto de la tecnología y las redes sociales: “Antes uno hablaba con los amigos en el barrio, jugaba al fútbol, se descargaba. Hoy las redes te aíslan. Tenés la sensación de estar conectado con todo el mundo, pero estás solo con los que tenés cerca. Se pierde el seguimiento cotidiano de lo que le pasa a un chico”.

Para Bugallo, el sistema actual no está preparado para dar respuestas: “Hoy tenemos un sistema desbordado, hay una falta real de acceso a la atención y una total desarticulación entre Nación, Provincia y municipios. El Estado no está llegando cuando realmente se lo necesita”.

Por eso impulsa la declaración de emergencia por tres años, con medidas concretas: “No podemos armar una comisión para debatir qué hacemos. Hay que resolver ya. Planteamos más servicios en hospitales, más guardias y camas especializadas, equipos móviles para crisis, una línea gratuita 24 horas y un registro provincial de conductas suicidas, que hoy no existe”.

Además, remarcó la importancia de trabajar en el ámbito educativo: “Tiene que haber programas de prevención en las escuelas, con foco especial en los jóvenes. Esto no es un diagnóstico más, es un plan de acción”.

En relación a la ludopatía, fue crítico del rol del Estado: “Hay una hipocresía enorme. Tenés futbolistas campeones del mundo promocionando plataformas de juego y abajo, en letra chica, dice que es para mayores de 18. Nadie lee eso. Es una estupidez”. En ese marco, apuntó directamente a los organismos de control: “Lotería tiene una responsabilidad principal y está completamente ausente”.

El legislador también hizo hincapié en la necesidad de identificar señales tempranas: “En casos como el de San Cristóbal había un montón de alarmas: depresión, conflictos familiares, bullying. Es como cuando se te prende una luz en el tablero del auto y le sacás el foquito. En algún momento se funde el motor”.

A partir de allí, insistió en la responsabilidad compartida: “Acá la sociedad, el Estado, la escuela y la familia no se hicieron cargo. Tenemos que dar herramientas para que esas señales no pasen desapercibidas”.

Bugallo también alertó sobre situaciones concretas en el interior bonaerense: “En mi pueblo, de cinco mil habitantes, en los últimos meses tuvimos una ola de suicidios. El último fue una chica de 17 años. Es devastador”.

En cuanto al rol del Estado, fue contundente: “Se habla mucho de Estado presente, pero ese Estado estaba para el negocio. El Estado presente real tiene que existir para contener a la familia y darle herramientas”.

Finalmente, subrayó que se trata de una problemática transversal: “Esto nos atraviesa a todos. No importa si hoy no te toca, mañana te puede pasar. Yo tengo un nene de dos años, no sé qué haría en una situación así. Por eso tenemos que ponernos a trabajar desde todos los lugares: la política, la escuela, la familia, los clubes. Esto no es de uno u otro, es una solución para un problema real”.