Daniel Adler: “No fue una invasión, fue un operativo de liberación contra un narcoestado”

El especialista en seguridad y contraterrorismo Daniel Adler analizó la operación estadounidense que derivó en la extracción de Nicolás Maduro, describió el entramado narcocriminal del régimen venezolano y advirtió sobre la profunda infiltración de actores como Cuba, Irán, Rusia y China en el país caribeño.

El especialista en seguridad y contraterrorismo Daniel Adler aseguró que la reciente acción militar de Estados Unidos en Venezuela “no fue una invasión, sino un operativo de liberación”, y sostuvo que el régimen de Nicolás Maduro convirtió al país en “un narcoestado” desde el cual se exportó violencia y criminalidad a escala global. En diálogo con la 99.9, Adler remarcó que Maduro “fue hasta el sábado el mayor narcotraficante del mundo”, articulando el tráfico de cocaína, drogas sintéticas y armamento mediante estructuras como el Tren de Aragua, al que definió como “el brazo armado del chavismo durante años”.

Según el analista, el impacto del régimen venezolano trasciende sus fronteras: “Desde Latinoamérica y el Caribe se exportó el 40% de la criminalidad y los homicidios al resto del mundo”. En ese marco, enumeró cifras que describen la magnitud del terror estatal: “36.800 víctimas de tortura, más de 18.300 presos políticos, 468 asesinatos en protestas, 10.000 ejecuciones extrajudiciales y elecciones sistemáticamente fraudulentas”. Para Adler, Maduro “hizo del narcotráfico una cuestión de Estado” y dejó a Venezuela sin instituciones confiables: “Todos los poderes están infiltrados, no hay un lugar donde se pueda pisar para reconstruir el país desde adentro”.

Adler explicó que la operación fue posible gracias a una superioridad tecnológica abrumadora. “Estamos hablando de una extracción en 43 segundos y de una operación total que duró menos de 23 horas hasta que Maduro pisó suelo estadounidense”, señaló. Detalló además que fuerzas norteamericanas neutralizaron los sistemas de defensa electrónica provistos por China y Rusia mediante aviones capaces de “apagar zonas electromagnéticas completas”, lo que permitió el ingreso al Fuerte Tiuna, donde Maduro se encontraba custodiado por agentes cubanos, del SEBIN y del Ejército.

El especialista también se mostró crítico con la comunicación posterior al operativo. “Con el nivel de preparación que tienen, tendrían que haber tenido un discurso claro para dar certidumbre”, afirmó, y calificó como “inentendible” la mención de Delcy Rodríguez como figura de transición, aunque interpretó ese gesto como parte de una estrategia de “guerra psicológica” destinada a exponer traiciones internas dentro del chavismo.

Respecto del futuro político venezolano, Adler fue contundente al señalar que el país sigue siendo “una trampa mortal”. “Todos los poderes están a favor del chavismo, del comunismo y del socialismo”, advirtió, y remarcó la fuerte presencia extranjera: “Venezuela está gobernada por el G2 cubano, con presencia activa de Rusia, Irán, Hezbollah y China, que operan abierta y profundamente dentro del país”. En ese contexto, sostuvo que una transición inmediata liderada por figuras opositoras como María Corina Machado habría sido inviable y extremadamente peligrosa.

Finalmente, Adler consideró que lo ocurrido marca “el principio de algo mucho más grande” en la región. “Si cae Venezuela, inmediatamente cae Cuba, porque ya dejó de recibir los 30.000 barriles diarios de petróleo”, afirmó, y anticipó un efecto dominó que podría alcanzar a Nicaragua y a otras estructuras vinculadas al financiamiento del terrorismo. “No es el final de nada, es el inicio de un proceso largo y complejo, pero necesario”, concluyó.