El perito que integró el equipo multidisciplinario que investigó el caso explicó por qué la Justicia determinó que el fiscal Alberto Nisman fue asesinado y remarcó la necesidad de respetar el método científico y las normas procesales.

El perito Daniel Salcedo volvió a referirse en la 99.9 al caso Nisman y fue categórico al afirmar que ya no existe margen para el debate sobre las circunstancias de su fallecimiento. “No es la muerte de Nisman, es el homicidio de Nisman”, subrayó, al recordar que esa conclusión no es una opinión personal, sino el resultado de un extenso trabajo pericial y de resoluciones judiciales firmes.
Salcedo explicó que integró un equipo multidisciplinario junto a los doctores Julio Ravioli y Osvaldo Hugo Raffo, cuya pericia arribó, de manera científica, a la conclusión de que el fiscal fue asesinado. Ese dictamen, señaló, luego fue ratificado por una pericia de Gendarmería Nacional con la participación de 27 peritos, posteriormente respaldado por la Fiscalía Federal y finalmente confirmado por el juez federal y la Cámara Federal. “Es la Justicia federal la que dictaminó que esto fue un homicidio. Está más allá de cualquier discusión ideológica o editorial periodística”, afirmó.
El perito remarcó que las conclusiones se basan estrictamente en la mecánica del hecho y en la denominada secuencia fáctica, apoyadas en evidencias científicas. En ese sentido, aclaró que existen numerosos elementos técnicos —residuos de disparo, manchas de sangre y otros indicadores forenses— que están detallados de manera pormenorizada en la causa y que explican por qué se trató de un asesinato. “Todo eso está documentado y explicado en el expediente”, indicó.
Salcedo también fue prudente al señalar que, dado que el juicio aún no se sustanció, hay aspectos sobre los que no puede profundizar públicamente. “Hay que respetar una cuestión procesal. Muchas cosas dejan de ser opiniones y pasan a ser parte de un proceso judicial que todavía está en curso”, explicó.
Consultado sobre las lecciones que deja el caso hacia el futuro, el perito sostuvo que el mensaje central es la necesidad de respetar las normas y actuar con profesionalismo. “No se puede trabajar sin método científico ni querer imponer una idea por sobre lo que indican la prueba y la evidencia”, advirtió, y agregó que en la causa están citadas numerosas irregularidades que muestran lo que no debe volver a ocurrir.
Finalmente, Salcedo insistió en la importancia del uso preciso del lenguaje y del encuadre conceptual del hecho. “No es una cuestión de eufemismos. Cada palabra tiene un significado. No fue una muerte ni un hecho circunstancial: fue un homicidio calificado. Alguien decidió hacerlo y alguien lo concretó”, concluyó.