El secretario adjunto de la Federación Nacional de Conductores de Taxi de Mar del Plata advirtió sobre una temporada “de regular para abajo”, denunció la falta de controles municipales frente a las plataformas ilegales y reclamó una mesa de trabajo para ordenar el transporte público de pasajeros.

Darío López, secretario adjunto de la Federación Nacional de Conductores de Taxi de Mar del Plata, describió en la 99.9 un panorama complejo para el sector en plena temporada de verano. “La temporada es de regular para abajo, realmente teníamos otra expectativa”, señaló, y explicó que desde la calle se percibe una caída sostenida: “Se va cayendo día a día, la gente se va y no vuelve a entrar a la ciudad”.
Según López, la situación responde también a un cambio en la modalidad turística. “Las vacaciones ahora son de dos o tres días: vienen el viernes y se van el domingo. Es la realidad que nos toca vivir”, indicó, al tiempo que recordó que “Mar del Plata siempre se caracterizó por tener un turismo de trabajadores”. Aun así, advirtió que el impacto no es parejo en toda la ciudad: “Hay lugares que están llenos y otros donde se siente y se ve la baja”.
En ese contexto, expresó su preocupación por el arrastre de un invierno “muy cruel y muy duro” para el sector y puso las expectativas en lo que resta del verano: “Ojalá que en la segunda quincena venga gente, porque la verdad lo necesitamos”. También remarcó la importancia del clima: “Es fundamental, claro que sí, fundamental”.
Más allá de la coyuntura turística, López volvió a cargar con dureza contra la gestión municipal y la falta de respuestas a los reclamos históricos del sector. “Después de haber tenido un intendente como Arroyo, que defendió el trabajo regularizado, pasamos a un extremo opuesto con Guillermo Montenegro, que firmó un acuerdo con todas las entidades y no lo cumplió”, sostuvo. Y agregó: “Hoy nos encontramos con una municipalidad con doble comando: Montenegro de un lado y Agustín Neme del otro”.
El dirigente denunció que, pese a las reiteradas notas y pedidos de audiencia, “no nos reciben para armar una mesa de trabajo”. “Es muy difícil trabajar y competir con la ilegalidad. Nosotros tenemos que pagar un montón de cosas y cumplir con la ordenanza 4471 que regula el transporte público de pasajeros”, explicó. En contraposición, señaló que “hay una empresa que no tributa en la Argentina y viene a destruir el mercado y a precarizar nuestro trabajo”.
López fue contundente al describir el escenario local: “En Mar del Plata se hizo moneda corriente que el que está dentro de la ley paga todo y el que está fuera de la ley no paga nada y puede trabajar libremente”. Y comparó la situación con otros rubros: “Es como tener un negocio habilitado y que haya un mantero en la puerta; obviamente el precio termina siendo distinto”.
Sobre el funcionamiento de las plataformas, advirtió que “la política de Uber es la rotación: entra gente que se queda sin trabajo, hace viajes muy baratos o muy caros, rompe el auto y se cae del sistema; después entra otro”. Para López, ese esquema precariza el empleo y genera una competencia imposible. “Nosotros no nos negamos a una mesa de trabajo, pero si el poder político no nos recibe ni nos quiere escuchar, entendemos que estas plataformas ilegales compraron voluntades”, afirmó.
El dirigente detalló además la magnitud del sistema legal hoy afectado: “En Mar del Plata somos 2.147 taxis, 715 remises y 280 rurales, y estamos trabajando apenas al 50%. El otro 50% dejó el auto en la casa y no sale a trabajar, algo realmente muy triste”. En ese marco, reclamó que el municipio informe cuántas licencias están inactivas: “Nosotros somos permisionarios, no dueños; el dueño de la licencia es el municipio y tiene que dar ese informe”.
López también cuestionó la falta de controles locales y destacó la intervención provincial: “Los únicos controles que tuvimos fueron gracias al Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires. En menos de 30 minutos se detectaron 24 vehículos ilegales”. Sin embargo, advirtió que sin continuidad “no sirve”, y denunció una doble vara: “A nosotros nos multan por llevar un balde en el baúl con 300 mil pesos, mientras dejan trabajar libremente autos ilegales en las paradas”.
Finalmente, insistió en la necesidad de ordenar el sistema: “Nosotros no competimos con plataformas ilegales, las combatimos mientras exista una ordenanza que regula el transporte”. Y concluyó con un reclamo directo a las autoridades: “No queremos ser la contención social del desempleo; queremos una ciudad ordenada. El vale todo no sirve y no da un buen ejemplo de lo que está pasando hoy en Mar del Plata”.