Julieta Montone, vecina que sufrió el robo de su yegua, denunció en la 99.9 la falta de respuesta de la Patrulla Rural y advirtió sobre un entramado que incluiría cuatreros, frigoríficos y carnicerías. “No hay control, no hay regularización y nadie hace nada”, afirmó.

El robo de caballos volvió a quedar en el centro de la escena tras el testimonio de Julieta Montone en la 99.9. La vecina relató la sustracción de su yegua y apuntó contra la inacción policial, al tiempo que describió lo que considera “un circuito armado” que se repite cada año.
“Como a mí me importa muchísimo el tema de los caballos, son mi vida, me puse a difundirlo de todas las formas posibles”, comenzó señalando. Según explicó, muchos casos ni siquiera se denuncian: “Hay gente que como ya está acostumbrada, porque es algo normal y la policía no hace nada, entonces ni siquiera se la denuncia”.
Montone sostuvo que, de acuerdo a lo que pudo averiguar, “es por épocas” y que “de ahora al invierno es la época donde salen a robar y a carnear los caballos”. En ese contexto, fue contundente: “Dicen que hay zonas liberadas y que la policía sabe quiénes son y no actúa. Es una situación complicada porque no tenemos el apoyo de los que deberían ayudarnos”.
La vecina detalló que su yegua fue robada hace dos semanas y que nunca recibió respuesta oficial: “Nunca tuve noticias de la policía, jamás se comunicaron conmigo”. Además, relató que días antes habían sustraído dos caballos de un campo de jineteada y que “se encontraron carneados al borde de la ruta 226, a 100 metros de la entrada al Museo José Hernández. La Policía Rural está en el Museo José Hernández y no pasó absolutamente nada”.
En su reconstrucción del circuito, aseguró que “la policía sabe y la gente que está en el ambiente sabe quiénes son los que están robando y según cómo carnean, saben quién es”. Y agregó: “Generalmente cuando roban un caballo en un campo, a la semana roban otro en otro campo”.
Montone planteó dos posibles destinos para los animales robados: el envío a frigoríficos o la venta clandestina a carnicerías. “El frigorífico está en Estación Chapadmalal y los caballos ingresan con todo legal por SENASA, chipeados y con todos los papeles legales. El frigorífico ni se ocupa de identificar si es un caballo robado o no, habiendo denuncia y gente que va a reclamar”, cuestionó. También advirtió que “se roba y se vende a carnicerías, que es otra mafia, y mezclan con la carne de vaca”.
En ese sentido, afirmó que “Argentina es uno de los principales países exportadores de carne de caballo” y que, como aquí no se crían animales específicamente para carne, “es todo un circuito armado”. “El frigorífico va a funcionar si los cuatreros roban o juntan caballos y le llevan, o las carnicerías van a comprarle al cuatrero, entonces el cuatrero va a salir a robar más”, señaló.
Montone dijo haber dialogado con el jefe de cuatrerismo de General Alvarado, quien le habría reconocido que “los conocen, que entran y salen de la cárcel porque hablan con fiscalía y salen, no están ni dos días”. Para la vecina, “está descontrolado y la policía ni actúa, ya no se preocupa por este tema”.
El impacto no es solo económico sino emocional: “Roban caballos a gente que los tiene súper cuidados, que son parte de su familia, que tienen un sentimiento tremendo por el animal. Te cortan los alambres, te lo hacen desaparecer y le encontrás los huesos a 200 metros de tu casa. Es maldad absoluta”.
También apuntó contra la Patrulla Rural local: “Le mando mensajes de todos los caballos que veo publicados que están robando día tras día al jefe de Patrulla Rural y no me responde. Nunca tuve respuesta”. Y relató una situación puntual: “Me dijo que no tenían movilidad y cuando salí de la oficina había cuatro patrulleros parados afuera”.
Respecto del recorrido judicial, explicó: “Hice la denuncia en Sierra de los Padres, después me dijeron que correspondía a Batán. Cuando fui a Batán recién estaban recibiendo mi denuncia y ni siquiera les habían mandado la ampliación. Me dijeron que tenía que llegar a fiscalía para que tomara medidas. Nunca más supe nada”. Y remarcó: “Roban un caballo y vos no tenés tiempo de que llegue a fiscalía, porque sabés para qué los roban”.
Montone también cuestionó el funcionamiento de frigoríficos y controles sanitarios: “Estoy en contacto con SENASA porque es una vergüenza cómo se manejan. Hablan de bienestar animal y están carneando potrillos, yeguas preñadas, ponis. El frigorífico funciona mal y nadie lo inspecciona”.
Finalmente, resumió su diagnóstico con una frase contundente: “Todo el circuito es tremendo y no hay regularización, no hay control, no hay nada”.