Diego Córdova: “Estamos ante una nueva carrera lunar”

El periodista especializado Diego Córdova analizó el presente de la exploración espacial, destacó el rol del programa Artemis y anticipó que habrá bases humanas en el polo sur lunar impulsadas por intereses científicos, energéticos y geopolíticos.

El periodista especializado en historia y tecnología espacial, Diego Córdova, analizó en la 99.9 el contexto actual de la exploración lunar y aseguró que el mundo atraviesa “una nueva carrera lunar”, marcada por la competencia entre Estados Unidos y China, con objetivos que van mucho más allá de la ciencia.

“Estamos ante una nueva carrera lunar. Fue desatada cuando China anunció sus intenciones reales de colocar seres humanos en la Luna para el 2030”, explicó. En ese sentido, indicó que el programa Artemis de Estados Unidos “se ha acelerado un poco motivado por este anuncio” y por nuevos descubrimientos en el satélite natural.

Entre esos hallazgos, destacó la presencia de recursos estratégicos: “Se descubrieron materiales que antes se creían inexistentes, como el helio 3, otros minerales y sobre todo agua en grandes cantidades en el polo sur lunar”. Según detalló, estos elementos “pueden proporcionar energía y combustible que podrían sustentar una colonia humana”.

En cuanto a la misión en curso, señaló que se trata de una etapa clave de prueba: “Están probando la cápsula Orión por primera vez con tripulantes”. En ese marco, describió uno de los momentos más relevantes: “Van a sobrevolar el lado oculto de la Luna y durante unos 40 o 50 minutos se van a cortar todas las comunicaciones porque la Luna actúa como barrera”.

Sobre ese punto, aclaró que no todo el lado oculto está en oscuridad: “Hay una gran porción en sombra, pero también zonas iluminadas que los astronautas podrán observar. Van a pasar por lugares que nunca fueron vistos por el ojo humano”.

Córdova también explicó las diferencias tecnológicas y estratégicas entre las potencias. Mientras que China ya logró operar en el lado oculto gracias a un satélite repetidor, remarcó que “es un país muy cerrado, difícilmente comparta sus hallazgos con la comunidad científica internacional”. En contraposición, el programa Artemis reúne a múltiples agencias, incluida la participación argentina.

Respecto del futuro, fue contundente: “Esto es una movida que difícilmente se detenga. Vamos a ver astronautas de la NASA y también chinos en la superficie de la Luna”. Incluso, sostuvo que el foco estará en el polo sur, donde se proyecta la instalación de bases: “Primero serán semipermanentes y luego permanentes”.

En ese escenario, también cobran protagonismo los actores privados: “La nave que va a alunizar puede ser la Starship de SpaceX o la Blue Moon de Blue Origin. La NASA ya dijo que será la que llegue primero con el desarrollo listo”.

Al analizar el impacto tecnológico, subrayó que el salto respecto de las misiones Apolo es enorme: “Vivimos rodeados de tecnología espacial que heredamos de aquella época. La NASA va 30 años adelantada a lo que conocemos como tecnología de vanguardia”. Y agregó un dato revelador: “Por cada dólar invertido en tecnología espacial, ocho dólares regresan en mejoras para la vida cotidiana”.

Finalmente, resaltó que los avances actuales no sólo responden a una lógica científica, sino también económica y geopolítica: “El descubrimiento de agua y recursos en la Luna cambió todo. Hoy la exploración espacial tiene implicancias estratégicas para el futuro de la humanidad”.