Laura Fernández recordó a su hija asesinada en un intento de robo y sostuvo que las leyes actuales no brindan justicia real a las víctimas. También confirmó que participará de la votación sobre la edad de imputabilidad junto a Usina de Justicia.

Laura Fernández, madre de Lara —la adolescente de 17 años asesinada durante un intento de robo—, volvió a expresar públicamente el dolor irreparable que atraviesa su familia y cuestionó el funcionamiento del sistema judicial frente a delitos cometidos por menores de edad. “Es una condena perpetua esto que generaron a mi familia”, afirmó, al tiempo que remarcó en la 99.9 que ese sufrimiento “es de por vida” para quienes pierden a un ser querido en hechos violentos.
La mujer relató que el crimen fue cometido por un menor acompañado por tres mayores que “salían a robar siempre” y que sabían que la presencia de un menor implicaría consecuencias penales menores. En ese contexto, sostuvo que la situación no sólo destruyó la vida de su hija, sino también la de toda su familia: “No es simplemente lo que le hicieron a mi hija, lo que nos hicieron a nosotros como familia, sino que hay un montón de víctimas que pasaron por situaciones similares”.
Al recordar quién era Lara, la definió como “una chica de 17 años que tenía un montón de sueños y de proyectos”, que quería ser ingeniera agrónoma y cursaba su último año de secundaria. “Amaba los animales, era muy amistosa, ayudaba a los demás y tenía un corazón enorme”, describió. Y agregó con dolor: “Le quitaron todos esos sueños, su futuro, sus posibilidades”.
Fernández también cuestionó que los responsables del crimen continúen recibiendo beneficios mientras la familia atraviesa la pérdida. “Ellos siguen teniendo sus familiares que los pueden ir a ver, les pagan la comida; yo tengo que pagar el cementerio”, expresó. En esa línea, insistió en que la verdadera perpetua la sufren los familiares: “Yo ya no festejo cumpleaños, no festejo Navidad ni Año Nuevo; me falta como medio corazón”.
Respecto del debate sobre la edad de imputabilidad, consideró que las leyes actuales resultan insuficientes y que incluso las condenas a perpetua “no son perpetuas”, ya que permiten salidas anticipadas. “Si a una persona le das una perpetua, no es una perpetua. Es una mentira”, afirmó, y reclamó penas reales para quienes cometen homicidios: “Matar a alguien y quitarle la vida y sus sueños debería ser castigado con una perpetua real, porque eso genera una perpetua de dolor en la familia”.
La madre de la joven confirmó además que participará de la votación vinculada a la baja de imputabilidad y destacó su trabajo junto a la organización Usina de Justicia. Señaló que el acompañamiento de otras familias de víctimas fue fundamental en su proceso y remarcó que el objetivo de la iniciativa trasciende su caso personal: “A mi hija ninguna ley la va a devolver ni va a ser retroactiva, pero esto es para todos los argentinos, porque a cualquiera le puede pasar”.