Fabio Quetglas: “La Argentina está ante una enorme transformación y necesitamos un ‘blend’ que permita crecer de manera sostenida”

El ex diputado Fabio Quetglas analizó el cambio de paradigma poblacional y productivo del país, advirtió sobre el impacto de Vaca Muerta y la minería, y planteó la necesidad de reglas estables para sostener el crecimiento.

El diputado con mandato cumplido Fabio Quetglas aseguró que la Argentina atraviesa un proceso de transformación territorial y económica “de proporciones inéditas”, con eje en el desarrollo de los recursos naturales y una reconfiguración poblacional que tendrá fuerte impacto en los próximos años.

“Todo indica que el eje de la Cordillera de los Andes, en función de la gestión inteligente de los recursos hidrocarburíferos y minerales, mostrará una dinámica poblacional mucho mayor de la que hubo hasta ahora”, explicó en diálogo con la 99.9. En ese sentido, señaló que hoy existe “una larga franja prácticamente despoblada” entre Mendoza y Neuquén, pero que esta situación comenzará a cambiar a partir de las inversiones en sectores como el petróleo y el litio.

Quetglas remarcó que este fenómeno modificará la lógica histórica del país: “La dinámica territorial que conocíamos, más atlántica y vinculada al eje Córdoba-Rosario-Buenos Aires, probablemente se vea alterada”. Incluso proyectó que “Neuquén puede ser la segunda ciudad de la Argentina en 2045”, lo que implicará desafíos estructurales y políticos.

En ese marco, advirtió sobre la necesidad de planificación: “Las adecuaciones infraestructurales y el impacto en el sistema institucional van a ser enormes. Un gobernador de San Juan o de Neuquén va a ser mucho más importante que hoy”. También planteó que provincias como Neuquén deberían prever el futuro: “Tiene que preguntarse seriamente si no debe constituir un fondo anticíclico, porque está gestionando un recurso finito”.

El ex legislador puso el foco además en la formación de recursos humanos: “No podés depender de una migración específica para cubrir la demanda laboral, tenés que formar a tu gente”. En ese sentido, mencionó la creación del Instituto Vaca Muerta por parte de empresas del sector para capacitar trabajadores en pocos meses.

Sin embargo, advirtió que este proceso requiere una visión estratégica que hoy es insuficiente: “Es inconcebible que la Ruta 5, que lleva insumos clave a Vaca Muerta, esté en tan malas condiciones. Nuestra logística es muy frágil”.

En términos económicos, Quetglas planteó que el crecimiento de sectores como la minería o los hidrocarburos generará empleo, aunque en menor cantidad que la industria tradicional, pero con mejores salarios: “Son economías integradas a cadenas globales, que no necesitan protección estatal porque tienen demanda internacional”.

A la vez, cuestionó la idea de que estas actividades sean menos sofisticadas: “Abrir un pozo de petróleo tiene una complejidad técnica enorme, con conocimiento en exploración, logística, refinamiento y cuidado ambiental”.

De todos modos, subrayó que el desafío central es lograr equilibrio: “La Argentina tiene que construir una canasta económica que garantice dólares, financiamiento del sector público y empleo. Eso es un ‘blend’, no es apostar a un solo sector”.

En ese punto, recordó los problemas estructurales del país: “Siempre crecíamos algunos trimestres y después faltaban los dólares. Eso es el ‘stop and go’ de la economía argentina”. Por eso, insistió en la necesidad de un sendero sostenido: “Tenemos que evitar ese ciclo y lograr crecimiento continuo, como han tenido otros países”.

Finalmente, destacó que la estabilidad económica tiene un impacto cultural profundo: “No es sólo bajar la inflación, es cambiar la cabeza de la gente. La inestabilidad generó conductas defensivas durante décadas”. Y concluyó: “La sociedad hoy quiere más actividad económica, más empleo genuino, pero con reglas claras, inversión y tiempo para hacer las cosas bien”.