El periodista e investigador Facundo Di Génova presentó su nuevo libro, en el que reconstruye la presencia de jerarcas del nacionalsocialismo en la región y revela vínculos inesperados con Mar del Plata y el sudeste bonaerense.

El periodista Facundo Di Génova dio a conocer detalles de su más reciente investigación histórica sobre la presencia de nazis en la Argentina, con especial foco en la localidad de Mar del Sud y su conexión con Mar del Plata, a partir de una serie de hallazgos documentales, testimoniales y arqueológicos que reconstruyen circuitos de refugio y operación del nacionalsocialismo en el país.
Uno de los disparadores de la investigación fue la aparición, en una publicación inmobiliaria de Mar del Plata, de un cuadro robado por los nazis en los Países Bajos durante la Segunda Guerra Mundial. “Fue un imponderable que nadie se esperaba: una foto de un chalet mostraba en el living una obra que había sido expoliada y subastada entre jerarcas nazis”, explicó. A partir de ese hallazgo, siguió la pista de los herederos de un alto funcionario del régimen, encargado de obtener divisas mediante el saqueo de bienes culturales y patrimoniales de víctimas del Holocausto.
Según relató, ese jerarca logró evadir consecuencias judiciales tras la guerra y llegó a Sudamérica con una enorme fortuna, primero en Brasil y luego en la Argentina, donde se instaló abiertamente como empresario. La investigación permitió además vincularlo con una estancia en Mar del Sud, conexión confirmada por testimonios de trabajadores rurales y otras fuentes locales. “Durante años se sospechaba que esa propiedad había tenido un dueño alemán, pero no se sabía quién. Recién ahora pudimos certificar que pertenecía a este personaje”, indicó.
Di Génova sostuvo que la región ya tenía antecedentes nazis desde la década del cuarenta, incluyendo espionaje y redes logísticas. En ese sentido, planteó una mirada histórica más amplia sobre la llegada de alemanes al país tras la guerra. “Muchos criminales compraron impunidad con dinero, pero también hubo técnicos y militares que no estaban ligados a crímenes de guerra y emigraron en el contexto del colapso europeo”, señaló, diferenciando situaciones dentro del universo de inmigrantes alemanes de posguerra.
Al mismo tiempo, remarcó que la presencia nazi en la Argentina antecede al peronismo. “Perón no trajo a los nazis; los nazis lo trajeron a Perón. El servicio de inteligencia alemán ya operaba en el país en los años treinta y cuarenta, con estaciones radiotelegráficas y redes de información”, afirmó, al describir una infiltración favorecida por la fuerte comunidad alemana local.
Para el investigador, Mar del Sud cumplió un rol estratégico como enclave clandestino. “Era un pueblo mínimo, aislado, ideal para refugiarse y operar. Por eso creemos que funcionó como base que triangulaba con Necochea y Mar del Plata”, explicó. Esa hipótesis se vio reforzada por un hallazgo arqueológico reciente: una lápida enterrada bajo una vivienda cercana al mar que pertenecía a un dirigente financiero del partido nazi en la Argentina. “Ese descubrimiento permitió empezar a unir relatos orales con evidencia concreta”, concluyó.
El nuevo libro de Di Génova profundiza estas conexiones y propone revisar el mapa histórico de la presencia nazi en el sudeste bonaerense, incorporando a Mar del Sud como un punto clave hasta ahora poco explorado por la historiografía.