El empresario textil Guillermo Fasano cuestionó los costos laborales, la presión impositiva, las tasas del sistema financiero y el exceso de regulaciones, y aseguró que el debate sobre el precio de la indumentaria no contempla la complejidad estructural de la economía.

El empresario textil Guillermo Fasano afirmó que el alto precio de la ropa en la Argentina responde a problemas estructurales que exceden al propio sector y remarcó que existen al menos cuatro factores centrales que encarecen no sólo la indumentaria, sino también otros bienes de la economía.
“Tenemos que sentarnos a analizar por qué escala el costo. Hay cuatro aspectos que encarecen no sólo la ropa, también los autos, la electrónica y los electrodomésticos”, explicó en la 99.9. En primer lugar, señaló el impacto de la litigiosidad laboral: “En la Argentina hay 600.000 juicios laborales activos y apenas 500.000 empresas”.
Como segundo punto mencionó la presión impositiva sobre salarios y ventas. “Por cada millón seiscientos mil pesos que asignamos a un salario, el trabajador recibe un millón y cuando va al supermercado paga un 40% más de impuestos”, detalló. Además, indicó que la carga tributaria sobre las ventas —entre IVA, Ingresos Brutos y tasas municipales— ronda en promedio el 42% del valor del producto.
Fasano también cuestionó con dureza el funcionamiento del sistema financiero. “No sé cómo el ministro habla de la ropa cuando una tarjeta de crédito llega con una tasa de refinanciación del 180% efectiva anual”, advirtió, y comparó la situación local con marcas internacionales: “Massimo Dutti no paga ese nivel de intereses”. En esa línea, relató su propia experiencia crediticia: “Me ofrecieron una tasa nominal anual del 82%, que se vuelve 110% efectiva, más IVA”.
El empresario añadió un cuarto factor: la cantidad de regulaciones y cargas administrativas. “Tengo que liquidar 62 impuestos o tasas todos los meses, tres por día”, sostuvo, al describir la complejidad operativa que enfrentan las empresas del sector.
Respecto del debate público sobre el costo de la ropa, consideró que existe una percepción parcial. “Hay un sector minoritario que siente la ropa cara. El 20% de la población puede viajar a Chile a comprarla. Pero también se consiguen jeans de ferias provenientes de La Salada por 15 mil pesos”, ejemplificó.
Finalmente, Fasano insistió en que la discusión debería centrarse en las condiciones macroeconómicas. “Analicemos por qué la ropa es cara y, sobre todo, por qué no hay sistema financiero en la Argentina”, concluyó.