El fiscal Mariano Moyano advirtió sobre una nueva dinámica delictiva en Mar del Plata: vehículos sustraídos que son acondicionados para cometer robos en viviendas. Pidió reforzar controles y apostar a tecnología para prevenir los hechos.

El fiscal Mariano Moyano encendió una señal de alerta sobre una modalidad delictiva que, según explicó, se viene consolidando en Mar del Plata y está teniendo una fuerte incidencia en los robos bajo la modalidad de “entraderas”. “Venimos notando desde hace alrededor de un año, un poco más, una modalidad que creo que está teniendo incidencia no solamente en los delitos de entradera, sino en la situación general de seguridad de la ciudad”, señaló.
El eje de esta dinámica está en el uso de vehículos robados que son reutilizados para cometer otros delitos. “Las personas que están cometiendo estos hechos utilizan automóviles sustraídos previamente en la ciudad, tanto para llegar al lugar como para darse a la fuga”, explicó en la 99.9. Pero además, esos rodados son intervenidos para dificultar su identificación: “Les cambian las chapas patentes, incluso sustraen chapas de vehículos del mismo modelo y las colocan en los autos robados”.
Según detalló, en varios procedimientos se detectaron elementos que confirman esta práctica: “Cuando se hace la requisa, no solo constatamos que tienen las patentes cambiadas, sino que dentro del automóvil encontramos otras chapas patentes, generalmente robadas de vehículos estacionados en la vía pública”.
Esta situación no solo agrava el delito original, sino que suma nuevas imputaciones: “Ya no es solo el robo agravado en vivienda, sino también encubrimiento, por la utilización del vehículo sustraído, y la supresión de la numeración identificatoria por el cambio de patentes”.
Moyano también puso el foco en la violencia previa que implica el robo de los vehículos: “Muchas veces no son autos robados en la vía pública sin violencia, sino que hay casos donde bajan cuatro personas en moto, intimidan con armas de fuego y sustraen el vehículo, incluso con familias y menores presentes”.
Una vez robados, esos autos no son desarmados ni vendidos, sino que permanecen en la ciudad para ser reutilizados: “No se los lleva a desguace ni a otra ciudad, quedan acá y son empleados para la comisión de otros hechos delictivos, entre ellos las entraderas”.
Para el fiscal, esta logística les otorga a los delincuentes una ventaja clave: “Les da movilidad y la posibilidad de trasladar los bienes sustraídos, lo que potencia este tipo de delitos”.
Ante este panorama, Moyano consideró fundamental reforzar los controles y cambiar el enfoque preventivo: “Hay que enfocarse en operativos que permitan interceptar estos vehículos y verificar si el dominio corresponde o no”. En ese sentido, remarcó la necesidad de trabajar con información específica: “Si sabemos que se sustrajo un automóvil de determinadas características, los operativos deben centrarse en ese tipo de vehículos, teniendo en cuenta además que pueden tener patentes cambiadas”.
Finalmente, subrayó la importancia de incorporar herramientas tecnológicas y coordinación institucional: “Todo lo que sea implementar mayores recursos tecnológicos y humanos va a ser positivo. La lectura de patentes, el trabajo conjunto entre fuerzas municipales, provinciales y nacionales, todo eso es clave”.
Y concluyó con una definición clara sobre el origen del problema: “Por lo que vemos en la fiscalía y en los casos que analizamos, esta modalidad es la que está teniendo incidencia en el aumento de los hechos y en el nivel de violencia. Por eso es primordial enfocarnos en esta causa para mejorar la seguridad en la ciudad”.