Ignacio Rovira: “Se construyó en zonas donde ya se sabía, desde hace décadas, que podía haber deslizamientos”

El licenciado en Ciencias Geológicas analizó los deslizamientos en Comodoro Rivadavia, advirtió sobre la falta de planificación urbana y remarcó la necesidad de contemplar el riesgo geológico en el desarrollo de las ciudades.

El licenciado en Ciencias Geológicas Ignacio Rovira se refirió en la 99.9 a los graves deslizamientos ocurridos en Comodoro Rivadavia y fue contundente al señalar que se trata de una tragedia anunciada. Según explicó, la ciudad avanzó con construcciones sobre las laderas del Cerro Chenque y del Cerro Hermitte, pese a que existían informes técnicos desde la década del ’50 y estudios más recientes que advertían sobre el riesgo. “Ya hacía 20 años que se sabía que esto podía pasar. El problema era no saber cuándo, pero el riesgo estaba identificado”, afirmó.

Rovira detalló que las rocas que conforman esos cerros son muy friables, es decir, se desagregan con facilidad, y que además una de las formaciones aloja un acuífero activo que abastece de agua a gran parte de la región. “Cuando varía el nivel freático, cambian las presiones internas dentro del cerro y eso puede generar superficies de deslizamiento, que fue lo que ocurrió”, explicó, al describir el fenómeno que derivó en el movimiento de grandes volúmenes de material.

El especialista remarcó que el régimen de lluvias juega un rol clave en este tipo de eventos y recordó que Comodoro Rivadavia ya tiene antecedentes de precipitaciones extraordinarias que provocaron inundaciones severas y reactivación de antiguos canales. “Son cuestiones a las que la ciudad está acostumbrada, pero eso no las hace menos peligrosas”, advirtió.

En ese sentido, sostuvo que el problema de fondo es la falta de planificación urbana con criterios geológicos. “Hay otros lugares donde se podría construir, pero estas zonas quedaron detrás del centro y fueron ocupadas sin contemplar el riesgo”, señaló, y agregó que desde la comunidad geológica local existen numerosas advertencias que no siempre son atendidas por las autoridades.

Rovira planteó que ciudades con fuerte dinámica poblacional, como Comodoro Rivadavia por la industria petrolera, deberían tener una mirada mucho más ordenada sobre su crecimiento. “El flujo de gente sube y baja según la actividad económica, y eso impulsa nuevas construcciones. Si no se planifica bien, se repiten estos problemas”, indicó, al tiempo que consideró que la ciudad tiene una “deuda importante” en materia de desarrollo urbano responsable.

Finalmente, el geólogo subrayó que el riesgo geológico suele ser subestimado, especialmente en regiones donde no es habitual convivir con él. “Un detalle mal considerado puede terminar con 300 personas evacuadas y sin casa. No permitir que el desarrollo urbano avance sobre zonas de riesgo es clave para proteger tanto a las personas como a la infraestructura”, concluyó.