La periodista uruguaya-israelí Jana Beris habló desde Israel en la radio 99.9 y describió cómo se vive la cotidianeidad bajo los ataques con misiles de Irán y la participación de Hezbollah. Explicó los sistemas de defensa civil, el impacto en la vida diaria y el trasfondo geopolítico del conflicto.

La periodista uruguaya-israelí Jana Beris dialogó con la 99.9 desde Israel y brindó un crudo panorama sobre cómo se vive la guerra en el día a día, con alarmas constantes, refugios y sistemas de defensa civil preparados para responder ante ataques con misiles.
Lejos de la imagen puramente militar del conflicto, Beris explicó que la sociedad israelí convive con una tensión permanente, pero mantiene una fuerte voluntad de seguir adelante. “El pueblo israelí, y diría el pueblo judío en general, tiene esa apuesta por la vida, esa actitud de seguir empujando hacia adelante”, afirmó. Y aclaró que eso no implica minimizar la situación: “No es tomarse a la ligera la situación. La amenaza es muy seria, por eso se lanzó esta guerra, pero en la vida diaria no hay otra que seguir adelante”.
Para entender esa cotidianeidad, relató un ejemplo simple que refleja la vida bajo alerta permanente. Una amiga le preguntaba en un grupo si tenía tiempo de lavarse la cabeza antes de que sonara la próxima alarma. “Eso es eterno”, comentó Beris, describiendo una rutina marcada por los avisos de posibles ataques.
La periodista explicó que el sistema de protección civil en Israel es extremadamente desarrollado y forma parte de la vida cotidiana desde hace décadas. Recordó que tras la Guerra del Golfo, cuando Saddam Hussein lanzó misiles contra Israel, se estableció por ley que todos los edificios nuevos debían contar con refugios dentro de los departamentos. “Todos los edificios construidos desde entonces deben tener un refugio dentro de la casa. Los más viejos tienen uno para todo el edificio o la gente tiene que buscar un refugio público cercano”, señaló.
En su caso particular, vive en un edificio moderno y cuenta con refugio dentro de su vivienda, aunque remarcó que eso no elimina la tensión. “Yo soy privilegiada porque tengo el refugio dentro de casa, pero igual no se lo regalo a nadie”, dijo.
El sistema de alerta temprana es uno de los elementos centrales para la protección de la población. “Se desarrolló un sistema impresionante: apenas se detecta el lanzamiento de misiles, se detona en el celular de cada uno un sonido muy desagradable. El Frente de Defensa Civil se mete en tu celular y te avisa”, explicó.
Ese aviso anticipado permite ganar algunos minutos clave. “Cuando se detecta el lanzamiento tenés unos minutos antes de la alarma. En general tenemos un minuto y medio para llegar al refugio”, detalló.
Beris relató cómo se vive ese momento dentro de su propia casa, donde convive temporalmente con parte de su familia. “Estoy con mi esposo, mi hijo mayor, mi nuera, mis dos nietos de cuatro y seis años y el perro. Sonó la alerta temprana y empezamos a organizarnos para ir al refugio”, contó.
Una vez dentro, el sonido de las explosiones deja en evidencia la intensidad del ataque. “Desde adentro oíamos los bombazos y uno no sabe si es un impacto en tierra o la interceptación de la defensa antimisiles israelí”, explicó.
También describió un elemento particularmente preocupante del armamento utilizado por Irán. “Están usando municiones de fragmentación, que son armas ilegales según el derecho internacional. El misil trae numerosos proyectiles más pequeños que se desprenden y amplían muchísimo la zona de daño”, indicó.
Según detalló, cada uno de esos fragmentos puede ser mortal. “Son pequeñas esquirlas que pueden matarte. Y además pueden caer fragmentos de misiles que pesan hasta 300 kilos”, agregó.
La situación se volvió aún más compleja con la participación de Hezbollah desde el Líbano. “Al haberse sumado Hezbollah, no hay tiempo para la alerta temprana. En esos casos directamente suena la alarma”, explicó.
Ese grupo, sostuvo, es responsable no sólo de ataques contra Israel sino también de graves consecuencias para el propio Líbano. “Hezbollah es una tragedia para Israel y es una tragedia para el Líbano, no hay ninguna duda”, afirmó.
En ese contexto recordó la historia de un conocido suyo, nacido en el Líbano y hoy ciudadano israelí, cuyo padre formó parte del Ejército del Sur del Líbano. Tras la retirada israelí del año 2000, muchas de esas familias debieron huir para evitar represalias de Hezbollah.
“Ese muchacho celebraba la muerte del líder supremo de Irán diciendo que simboliza todas las penurias que él vivió. Decía que cuando caiga el régimen de los ayatolás va a salir al balcón con la bandera de Israel y también con la del Líbano”, relató Beris.
Para la periodista, esa historia refleja la complejidad humana detrás del conflicto y también la resistencia de quienes viven en medio de la guerra. “Es muy fuerte”, concluyó.