“La crónica de una muerte anunciada”: fuerte advertencia desde el sector naval por la crisis pesquera

Vito Contessi alertó sobre un escenario “tétrico” para la industria, con aumentos de hasta el 50% en el combustible, caída de la actividad y falta total de respuesta política: “No estamos en el radar”.

El presidente del Astillero Contessi, Vito Contessi, trazó un panorama crítico para la industria pesquera y naval argentina, al advertir que el sector atraviesa una crisis estructural que se agrava día a día y que podría derivar en un escenario “tétrico” hacia 2027 si no se toman medidas urgentes.

“Es la crónica de una muerte anunciada”, afirmó, al referirse al impacto del combustible en la actividad. Según explicó en la 99.9, el precio tuvo aumentos que alcanzan el 50% en lo que va del año, generando una situación paradójica: “La pesca tiene teóricamente combustible de rancho y hoy estaría pagando más caro que en el surtidor”.

Contessi detalló que la situación no es nueva, sino que se viene arrastrando desde hace tiempo, pero que en el último período se profundizó. “Todo lo que hizo el gobierno en estos dos últimos años, en su desconocimiento o desentendimiento con el sector, lo que hizo fue agravar la situación”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que la pesca fue el único sector exportador al que se le aumentaron impuestos: “Tuvimos subas del derecho único de extracción de entre 300 y 500%, y además nuevas cargas como la asignación de cuotas de merluza”.

El impacto ya se siente en toda la cadena productiva. “Hoy el panorama es muy complejo. El armador independiente y la flota costera están en una zona de inviabilidad total. El 70 o 75% de lo que cuesta un viaje de pesca es combustible”, explicó, y agregó: “No es que decidieron un lockout, es que no pueden salir”.

En el caso del astillero, la caída de la actividad ya es evidente. “Estoy al 50% de actividad. El año pasado logré concretar tres construcciones, pero dos las tuve que financiar yo”, indicó. Y anticipó: “Para 2027 el panorama es tétrico”.

El empresario también denunció la falta de políticas específicas para el sector: “No tuvimos una sola herramienta que nos permita bajar costos. No hubo desregulación ni medidas que nos favorezcan”. A esto se suma la demora en devoluciones impositivas: “El Estado se queda con tu dinero y vos tenés que salir a financiarte a tasas siderales”.

Además, alertó sobre el impacto en el empleo: “Durante 2025 hubo una sangría en el puerto de Mar del Plata. Contabilicé 1.800 puestos de trabajo menos entre empresas que cerraron y barcos parados”. Sin embargo, subrayó que esta situación “solo salió en medios especializados”, lo que evidencia la falta de visibilidad del problema.

Contessi también apuntó contra la dirigencia política: “Siempre se jugó políticamente. El oficialismo no quiere hablar de crisis y la oposición muchas veces no sabe de qué estamos hablando”. Y fue aún más directo: “No estamos en el radar”.

A la falta de respuesta estatal se suma, según indicó, la dificultad de generar consensos internos en el sector. “Hay problemas estructurales muy difíciles de resolver cuando no hay reconocimiento del problema ni racionalidad en las partes”, señaló. En ese sentido, cuestionó la resistencia a cambios necesarios: “En otros países buscaron eficiencia, automatización, nichos. Acá un empresario quiso modernizar un barco y el sindicato lo frenó”.

El diagnóstico es claro: “No somos formadores de precios, los precios internacionales cayeron, hay más oferta y menos demanda. Es una crisis estructural”. Y advirtió sobre las consecuencias de no adaptarse: “Si seguimos con posturas intransigentes, vamos a terminar estrellados”.

Finalmente, dejó una reflexión sobre el rumbo necesario: “Sabemos que el Estado no va a salir a resolver esto. Entonces también tenemos que encontrar soluciones puertas adentro. Pero donde no hay diálogo ni racionalidad, es muy difícil”.

Con un escenario cada vez más complejo, el sector pesquero y naval enfrenta una encrucijada que, según Contessi, ya no admite diagnósticos sino decisiones concretas para evitar un colapso anunciado.