El gobierno de Nueva Delhi negocia con Estados Unidos un «corredor seguro» para importar crudo de Venezuela en lugar del ruso, por el que había recibido sanciones en forma de aranceles.

El Gobierno de la India busca obtener una autorización explícita de Estados Unidos que le permita reanudar las compras de petróleo a Venezuela, una opción que considera la alternativa indispensable para reducir su dependencia del crudo ruso y evitar las penalizaciones comerciales de Washington. Fuentes diplomáticas y de la industria petrolera consultadas de manera independiente aseguraron a Efe este sábado (31.01.2026) que Nueva Delhi busca un «corredor seguro» libre de sanciones para los barriles venezolanos, confirmando una información de Reuters.
El argumento de la India, el tercer mayor consumidor de petróleo del planeta, para dejar de ser uno de los mayores compradores de Rusia es que las refinerías del país necesitan una alternativa inmediata de crudo pesado, indicaron las fuentes. Estados Unidos impuso aranceles punitivos a India por seguir comprando petrólero ruso. Según datos de la consultora Kpler citados por fuentes del sector, las importaciones indias de crudo ruso cayeron a 1,1 millones de barriles diarios (bpd) en las tres primeras semanas de enero, un descenso frente a los 1,21 millones de diciembre y lejos del pico de 2 millones registrado a mediados de 2025.
Contactos entre Nueva Delhi y Caracas
El primer ministro indio, Narendra Modi, recibió ayer viernes una llamada de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en la que pactaron, entre otras cosas, «profundizar la cooperación energética». «Abordamos la cooperación estratégica en energía, agricultura, ciencia y tecnología, industria farmacéutica, minería, sector automotor y turismo», escribió Rodríguez en Telegram.
Según el comunicado oficial del Ministerio de Exteriores indio, «los dos líderes acordaron ampliar y profundizar aún más la asociación India-Venezuela en todas las áreas, incluidos el comercio y la inversión, la energía, la tecnología digital, la salud, la agricultura y los lazos entre personas». Nueva Delhi lleva además años intentando recuperar más de 1.000 millones de dólares en dividendos pendientes de sus empresas del sector público que operan en Venezuela, unos fondos que quedaron congelados por la crisis económica y las sanciones.
Antes de la imposición de las sanciones más severas, Venezuela llegó a ser el tercer mayor proveedor de petróleo de la India. A diferencia de los envíos a China y Rusia, que a menudo se utilizaban para amortizar deuda soberana, la India era la principal fuente de divisas en efectivo para la petrolera estatal PDVSA.
Preferencia por las ventas a Estados Unidos
Sin embargo, las fuentes advierten que, a pesar de los avances políticos, los intermediarios están desviando los primeros cargamentos venezolanos disponibles hacia Estados Unidos, que tutela actualmente el sector en el país y prácticamente toda su política.
La preferencia por la ruta estadounidense responde a, por una parte, la «velocidad de caja», ya que el trayecto a Texas garantiza pagos en 5 días frente a los 45 días de navegación a la India, vital para la liquidez de Caracas. Y segundo, los envíos hacia Estados Unidos operan bajo el paraguas de las órdenes ejecutivas de Washington, mientras que los cargamentos en aguas internacionales rumbo a Asia enfrentan todavía incertidumbre por los intentos de embargo por parte de acreedores de la deuda venezolana.
A la falta de suministros se suma el caso de Nayara Energy, una refinería técnicamente idónea para procesar el merey venezolano, pero que está participada en un 49,13 % por la rusa Rosneft, lo que puede dificultar la autorización estadounidense.