La periodista española María Jamardo analizó el descarrilamiento que dejó 41 muertos, cuestionó la respuesta del Gobierno de Pedro Sánchez y advirtió sobre posibles negligencias en la inversión y el control de la infraestructura ferroviaria.

La tragedia ferroviaria ocurrida en Andalucía, que ya dejó un saldo de 41 víctimas fatales, mantiene en vilo a España y abre un fuerte debate político e institucional. En diálogo con la 99.9, la periodista española María Jamardo sostuvo que el actual Gobierno “no ha demostrado estar a la altura para gestionar situaciones críticas” y remarcó que la respuesta oficial estuvo marcada más por el control del relato que por la búsqueda inmediata de explicaciones claras.
Jamardo señaló que el presidente Pedro Sánchez tardó casi doce horas en dirigirse a la población y que una de sus principales preocupaciones fue advertir sobre las “fake news”, algo que, según la periodista, resulta llamativo en un gobierno “que ha falseado o distorsionado la verdad en cuestiones relevantes”. En ese contexto, advirtió que el país está conmocionado no solo por la magnitud del accidente, sino también por la sospecha de que haya existido una negligencia vinculada a la falta de mantenimiento de las vías.
Según explicó, distintos sindicatos ferroviarios y expertos venían alertando desde hace tiempo sobre el deterioro del trazado, especialmente en el sur de España, donde se produjo el siniestro. Jamardo remarcó que desde la liberalización del sector ferroviario aumentó de manera considerable la circulación de trenes sobre infraestructuras antiguas, sin que esa mayor exigencia haya sido acompañada por inversiones sostenidas en mantenimiento.
“La obra pública se concentró en inaugurar nuevas vías para que los políticos se cuelguen medallas, mientras se descuidó el trazado viejo, el que más necesita revisión”, afirmó. En ese sentido, detalló que los presupuestos destinados a infraestructura ferroviaria en la región afectada tuvieron niveles de ejecución muy por debajo de lo previsto durante varios años, lo que refuerza las dudas sobre la gestión.
La periodista también subrayó que el Ministerio de Transportes arrastra antecedentes graves, con un exministro preso por sospechas de corrupción y adjudicaciones irregulares, lo que vuelve inevitable hacerse preguntas. “No se puede afirmar aún que la corrupción sea la causa directa del accidente, pero tampoco se puede descartar sin investigar”, aclaró.
Finalmente, Jamardo remarcó que las familias de las víctimas y los heridos “merecen saber la verdad” y reclamó que las investigaciones técnicas avancen con profundidad y transparencia para determinar si hubo responsabilidades políticas y administrativas detrás de una tragedia que, según advirtió, “se veía venir”.