La licenciada en Gestión Ambiental María Paula Moscoso advirtió en la radio 99.9 sobre la grave contaminación detectada en un vuelco de efluentes en el Bosque Peralta Ramos. Aseguró que análisis oficiales del ADA muestran valores muy por encima de los límites permitidos y cuestionó la falta de acciones de las autoridades.

La licenciada en Gestión Ambiental María Paula Moscoso volvió a advertir sobre la situación ambiental en el Bosque Peralta Ramos y aseguró que existen análisis oficiales que demuestran altos niveles de contaminación en los efluentes que se vuelcan en el cañadón de Las Macías, con impacto potencial en el arroyo Corrientes.
En diálogo con la 99.9, explicó que el curso de agua en cuestión se origina en el propio bosque. “Ese curso de agua nace ahí, en el cañadón de Las Macías, en la intersección que se hizo para descargar los pluviales del Bosque Peralta Ramos”, señaló.
Moscoso cuestionó además versiones que intentan atribuir el origen del problema a otros factores. “Que digan que está todo perfecto lo dudo mucho, porque las tomas de muestras y los análisis que se hacen muestran todo lo contrario”, indicó.
Según detalló, los estudios fueron realizados por organismos habilitados y en condiciones que garantizan su validez. “Los análisis se hacen en la cámara de toma de muestras, apenas sale de la planta de efluentes, o sea que el efluente no recorre ni medio metro”, explicó, descartando así que la contaminación pueda generarse en otro punto del recorrido del agua.
Los resultados de esos estudios muestran niveles extremadamente elevados de contaminación bacteriológica. “La resolución del ADA 336 habla de un límite máximo de coliformes fecales de 2.000”, precisó.
Sin embargo, el último análisis realizado por la Autoridad del Agua arrojó valores muy superiores. “El último análisis que hizo el ADA da 430.000. Entendemos la diferencia: deberían tener 2.000 y tiene 430.000”, afirmó.
Para Moscoso, esto implica que los valores detectados superan ampliamente lo que podría encontrarse incluso en sistemas cloacales convencionales. “Tiene 21 veces más que lo que tiene una colectora cloacal común, un caño de desagote de aguas negras”, sostuvo.
La especialista explicó que las irregularidades detectadas ya habían sido señaladas por la Autoridad del Agua en una inspección realizada en marzo de 2025, que derivó en una resolución posterior en junio del mismo año.
Según detalló, en esa inspección se constató que el establecimiento “no cuenta con permiso de explotación de recursos ni permiso de vuelco y no posee elementos de medición de caudal de los pozos de captación”.
Además, se observaron otras irregularidades en las instalaciones. “Se detectó la presencia de sustancias flotantes nocivas y malolientes, y las instalaciones de tratamiento de líquidos residuales se encontraban en mal estado de conservación”, explicó.
Moscoso agregó que durante la inspección se verificó que el establecimiento estaba generando efluentes hacia el exterior y que se tomaron muestras oficiales para su análisis.
“Los protocolos de análisis arrojaron valores objetables para sólidos sedimentables, fósforo total y coliformes fecales, todos por encima de los límites de descarga admisibles”, indicó.
Frente a esa situación, la Autoridad del Agua estableció medidas concretas. “El ADA ordena en un plazo de 48 horas el cese del vuelco anómalo al exterior cuyo destino es el arroyo Corrientes”, explicó.
También dispuso que la firma debía presentar un plan de acción. “Se intimó a la empresa a presentar en 48 horas un plan de acción con cronograma de tareas y además realizar un monitoreo quincenal del efluente por un laboratorio habilitado”, detalló.
Sin embargo, Moscoso aseguró que hasta el momento no existen evidencias de que esas medidas se hayan cumplido. “Hasta la fecha nosotros no tenemos constancia de que hayan hecho ningún plan de monitoreo ni que hayan presentado los controles cada quince días que exigía el ADA”, afirmó.
La especialista también respondió a los argumentos que señalan que la contaminación podría tener origen en el arroyo Corrientes. “Ellos hablan de contaminación del arroyo Corrientes, pero eso no tiene nada que ver con lo que estamos denunciando”, aclaró.
Según explicó, el problema que señalan los vecinos está directamente vinculado al efluente que se descarga en el cañadón. “Nosotros vamos por su efluente, que lo tiran directamente en el cañadón, y ese efluente ya sale contaminado desde la cámara de toma de muestras”, señaló.
En ese sentido, destacó que existen múltiples estudios que respaldan la denuncia. “Tenemos cuatro análisis en distintos períodos: 2021, 2023, 2024 y 2025, realizados por organismos oficiales, que indican que está contaminado”, remarcó.
Para Moscoso, la evidencia técnica es contundente. “No hay forma de discutir eso. No es un análisis que hicimos nosotros, lo hizo la Autoridad del Agua cumpliendo todos los requisitos de muestreo, metodología y cadena de custodia”, afirmó.
Finalmente, cuestionó la falta de respuestas concretas para resolver el problema. “Nosotros lo único que pedimos es que cese el vuelco, porque es un vuelco que no tiene permiso y además está contaminado”, concluyó.
“Están más de 21 veces por encima de lo que tendría una colectora cloacal. Es una locura”, agregó.