Mariela Trinchero: “Con estímulos de luz y sonido logramos que cerebros envejecidos generen nuevas neuronas”

La investigadora del CONICET explicó cómo la estimulación lumínica y sonora a 40 hertz permitió reactivar la neurogénesis en modelos animales envejecidos y abre una expectativa concreta para tratamientos simples y no invasivos contra el Alzheimer.

La investigadora del CONICET Mariela Trinchero dio a conocer en la 99.9 los avances de un trabajo científico que despierta un fuerte interés a nivel mundial frente al envejecimiento de la población. Según explicó, el estudio se basa en la estimulación del cerebro mediante luz y sonido sincronizados a una frecuencia específica, conocida como 40 hertz, que cumple un rol clave en los procesos cognitivos como la memoria, la atención y el procesamiento sensorial.

Trinchero detalló que investigaciones previas realizadas en el MIT habían detectado que estas oscilaciones cerebrales se encuentran alteradas tanto en pacientes con Alzheimer como en modelos animales de la enfermedad. A partir de esos antecedentes, su equipo aplicó el mismo tipo de estimulación en ratones envejecidos y analizó su impacto en el hipocampo, una de las regiones más afectadas por el deterioro cognitivo.

Los resultados fueron contundentes: la estimulación con luces LED y sonido permitió recuperar la generación de nuevas neuronas, un proceso que suele estar muy disminuido con el envejecimiento. “Los animales generaron el doble de neuronas, que además se desarrollaron e integraron más rápido al circuito cerebral”, explicó, lo que ayudaría a comprender las mejoras observadas en tareas de memoria.

La investigadora aclaró que el trabajo todavía se encuentra en una etapa experimental, pero destacó que ya existen ensayos clínicos iniciales en Estados Unidos que muestran mejoras en la memoria de algunos pacientes. En ese sentido, subrayó la importancia de avanzar con pruebas en distintas poblaciones y de seguir profundizando la investigación básica para optimizar el tratamiento.

Uno de los puntos más destacados es la simplicidad del método: se trata de una técnica no invasiva, de bajo costo y fácil implementación, mediante paneles de luces LED, anteojos especiales y estímulos sonoros suaves, similares al ruido constante de un aire acondicionado. Además, se observaron efectos ansiolíticos y mejoras en el sueño, un aspecto especialmente relevante en personas con patologías neurológicas.

Trinchero remarcó que, de confirmarse estos resultados en humanos, podría tratarse de una verdadera revolución para la medicina del envejecimiento. “No tiene sentido vivir más años si no es con buena calidad de vida. Un tratamiento sencillo y accesible podría tener un enorme impacto, tanto en la vida de las personas como en el sistema de salud”, concluyó.