El analista geopolítico Matty Zwaig analizó el alcance de las protestas en Irán, marcadas por el colapso económico, la sequía y el hartazgo social frente a un régimen que destina recursos al terrorismo internacional mientras abandona a su población.

El analista geopolítico Matty Zwaig aseguró en 99.9 que el proceso de protestas que se desarrolla en Irán tiene características inéditas y supera a los levantamientos registrados en años anteriores. Según explicó, no se trata esta vez de una reacción limitada a sectores urbanos o estudiantiles, sino de un estallido social generalizado, impulsado por el deterioro extremo de las condiciones de vida.
“Ya hubo en el pasado olas de levantamiento, como el caso de la chica que se descubrió la cabeza y luego la mataron, pero eran protestas más de clase media o de estudiantes”, recordó Zwaig. En cambio, sostuvo que el escenario actual es distinto: “En este caso es un levantamiento general que tiene que ver con la depreciación brutal de la moneda, la sequía y todos los problemas económicos que está teniendo el país”.
El analista remarcó que comienza a consolidarse un entendimiento profundo dentro de la sociedad iraní. “El pueblo va entendiendo de a poco que el régimen gasta billones y millones de dólares en terrorismo en el mundo y en cosas que no tienen nada que ver con sus intereses”, afirmó, señalando que ese contraste alimenta la indignación social. Las protestas, explicó, ya no se limitan a grandes centros urbanos, sino que alcanzan ciudades medianas y regiones que históricamente permanecían al margen de este tipo de manifestaciones.
Zwaig advirtió además que el conflicto ya dejó víctimas fatales. “Ya hay varios muertos, tanto de los manifestantes como de la fuerza revolucionaria”, indicó, describiendo el proceso como “una bola de nieve que empezó a rodar” cuyo desenlace todavía es incierto.
La crisis económica se agrava con la incapacidad del gobierno para dar respuesta a problemas estructurales como la sequía. “El gobierno no enfrenta el problema, no pone dinero para hacer nuevas excavaciones ni para traer agua de otro lado”, criticó, y calificó de “absurda” la declaración del presidente iraní que sugirió la eventual evacuación de Teherán. “Estamos hablando de cosas totalmente ridículas en un país que gasta docenas de miles de billones de dólares por año en exportar terrorismo internacional”, subrayó.
Consultado sobre los mensajes que circulan en redes sociales y la expectativa de apoyo externo, Zwaig relativizó su impacto. “Hoy hay cientos de miles de informaciones que uno no sabe si son verdad o desinformación”, explicó, y enfatizó que lo central no pasa por la intervención extranjera, sino por la situación interna: “Es el pueblo el que está sufriendo las políticas de su propio gobierno durante años”.
En ese sentido, sostuvo que el régimen enfrenta ahora las consecuencias de su accionar. “En Israel se decía hace muchos años que comportarse mal es un boomerang: al final siempre te regresa”, afirmó, y consideró que en Irán “está llegando el entendimiento de que algo tiene que cambiar, y de forma muy seria”.
Finalmente, Zwaig se refirió al rol de Europa frente a la situación de las mujeres iraníes y cuestionó la doble vara internacional. “La hipocresía europea va a seguir teniendo relaciones con la República Islámica de Irán, aunque condenen lo que hacen con la mujer”, concluyó, dejando en evidencia las contradicciones del escenario global frente a una crisis que, aseguró, ya no puede ser ignorada.