El analista internacional habló en la 99.9 sobre lo que desató la detención del alcalde de Estambul, Imamoglu y las protestas que se dan en las calles.

La situación actual en Turquía luego de la detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, ha desembocado en multitudinarias manifestaciones en contra del gobierno de Erdogan en un clima político bastante particular.
El analista internacional Mauro Enbe, habló en la 99.9 sobre el contexto en el cuál se da un movimiento político tan particular: «es una situación que, por ahora, mientras que no haya pérdida de vidas lamentablemente es muy difícil que cobre atención en los medios. Sumado además a que el único tema que tiene es el conflicto palestino-israelí. El alcalde Estambul Ekrem Imamoglu del Partido Republicano del Pueblo fue encarcelado el día miércoles por la justicia de Turquía bajo cargos de corrupción. No decidieron acusarlo de terrorismo. El gobierno también deseaba que hubiera cargos de terrorismo por ayuda al partido de los trabajadores kurdos que es el partido político al que el gobierno turco considera como grupo terrorista».
En proyección, el político detenido era el principal candidato a enfrentarse con Erdogan en las próximas elecciones y eso radicaliza aún más lo que internamente estaba pasando en el país: «Imamoglu era el principal candidato a representar a la oposición, o al menos a un gran conjunto de la oposición en las elecciones presidenciales del 2028, pero se está pidiendo el adelantamiento de elecciones. Se puede ver en realidad como un paso más hacia el camino de la autocracia que hay en Turquía, el presidente Recep Tayyip Erdogan con el paso del tiempo se ha convertido de a poco en un autócrata, al menos un gobierno autoritario que fue ganando distintas prerrogativas. Una de las más importantes en el 2017 cuando pasó de ser un parlamentarismo a un presidencialismo y bastante fuerte, sumado también a un proceso de islamización bastante fuerte que tuvo Turquía, que había sido un país más bien laico».
Los turcos, por su parte, han tenido una reacción distinta saliendo a la calle, lo cuál es un gran desafío hacia los gobernantes. Lo que aclaró Enbe es que esto no sucede en todo el país: «Se mantiene todavía ese reformismo de Atatur de la década del 20, donde se propone no sólo la apertura de Turquía, sino también, este cosmopolitismo, esta libertad, que permite que haya gente en la calle también protestando y que eso pase. Es muy difícil en Medio Oriente ver, en países donde hay gobiernos tan autocráticos, que la población se manifieste. No es tan común». Luego agregó: «en las grandes ciudades, en el interior de Turquía no pasa. Hay un interior mucho más conservador, mucho más erdoganista, si se quiere, probablemente mucho más religioso también dentro del punto de vista islámico, que no está de acuerdo con Imamoglu».
Mientras tanto, la lista de personas detenidas sigue aumentando y lo que anticipó el especialista, es que la tendencia no frenará: «probablemente pueda seguir creciendo la lista de detenidos, el gobierno no va a tener tapujos a la hora de detenerlo. Esto va en consonancia con el neotomanismo, volver a tener de alguna manera la importancia que tuvo el imperio otomano, con una Turquía que no es lo mismo, mucho más debilitada, que quiere empezar a tomar un rol como el que tenía antes frente a los países árabes».