La familia anuncia el fallecimiento del pequeño, al que realizarán la autopsia, mientras se complica la situación de los médicos que hicieron la operación fallida.

La esperanza que desde Navidad movía la búsqueda de un corazón para salvar al pequeño Domenico ha dado paso en Italia a la indignación por una muerte que podría haberse evitado. Mientras amanecía este sábado ha fallecido el pequeño Domenico en el hospital Monaldi de Nápoles, víctima aparentemente de un error médico. El pequeño estaba en coma desde el pasado 23 de diciembre, cuando tuvo que interrumpirse su trasplante de corazón pues el órgano que iba a recibir había sido conservado en hielo seco y se había quemado.
«Ya se ha ido, se ha acabado», ha anunciado Patrizia Mercolino, madre del niño en la puerta del hospital napolitano. «Me han llamado hacia las cuatro de la mañana porque la situación estaba empeorando y he venido al hospital. He estado a su lado hasta que se ha apagado», ha explicado a la prensa. Ha comunicado también que «el lunes iré al notario para hacer una fundación a nombre de Domenico, para que no sea olvidado, y para ayudar a otros niños». Sus fondos serán destinados a menores que no puedan recibir trasplantes y a víctimas de negligencias y mala praxis médica.
«Ya se ha convertido en un angelito, y yo haré lo posible para que no sea olvidado y se haga justicia. A la justicia le pido que se sepa la verdad», ha añadido emocionada. La fiscalía de Nápoles investiga la responsabilidad de seis sanitarios y las acusaciones por lesiones involuntarias podrían transformarse ahora en «homicidio involuntario».
En un comunicado, el hospital ha detallado que Domenico «ha fallecido tras un repentino e irreversible empeoramiento de su estado clínico». «La Dirección Estratégica, junto con todo el personal sanitario y no sanitario, expresa su más sentido pésame y se une con respeto y conmovedora participación a la familia en este momento de inmenso dolor», dice.
La historia de este niño ha conmovido a toda Italia, y por eso en el momento del fallecimiento, incluso el cardenal de Nápoles acompañaba a los padres en el hospital y le administró la unción de enfermos.
Domenico nació con una grave cardiopatía congénita y desde hace tiempo estaba en lista de espera para recibir un trasplante de corazón. El órgano llegó a Nápoles desde el norte de Italia, y durante la operación el pasado 23 de diciembre se descubrió que era inviable. Aparentemente, se había quemado al ser transportado en temperatura demasiado baja, lo que provocó daños irreversibles en los tejidos. Desde entonces, la situación del niño era irreversible y ha estado en coma, conectado a un dispositivo ECMO, de oxigenación por membrana extracorpórea, que sustituía las funciones del corazón y los pulmones. Esta semana, varios equipos médicos certificaron que otros órganos, incluidos los riñones, habían quedado comprometidos, y que era inútil un nuevo trasplante.
La familia ha agradecido esta mañana la cercanía de todas las instituciones, y ha mencionado a la primera ministra Giorgia Meloni y al presidente de la Campania, Roberto Fico, del Movimiento 5 Stelle. «Toda Italia se une en el dolor por la desaparición del pequeño Domenico, un guerrero que no será olvidado», escribe Meloni en la red social X. «A su madre Patrizia, a su padre Antonio y a todos sus seres queridos les transmito, en mi nombre y en el del gobierno, mi más sincero abrazo y mi más profundo pésame. Estoy segura de que las autoridades competentes harán plena luz sobre este terrible suceso», añade. También la líder de la oposición, Elly Schlein, del Partido Democrático, ha asegurado que «no olvidaremos lo que ha sucedido y esperamos que se arroje luz sobre lo ocurrido, para que no vuelva a suceder nunca más».
Los funerales serán el jueves o el viernes, una vez que concluyan los análisis médicos que solicita la fiscalía para intentar aclarar lo ocurrido. «No queremos hablar de autopsia sino de investigaciones técnicas irrepetibles», explica Francesco Petruzzi, abogado de la familia. Según Petruzzi, el motivo de su indignación es «el intento de ocultarlo todo» por parte del equipo médico. También ha insinuado que la fiscalía investiga si «ya había daños en el órgano en el momento de la extracción» en el hospital de Bolzano.
Una de las personas que han estado cerca de la familia, el capellán del hospital donde Domenico ha fallecido, pide cautela pues «los médicos que están siendo cuestionados son los mismos que anteriormente lo habían salvado». «Patrizia y Antonio son personas justas, que saben realmente cómo han ido las cosas. Por desgracia, los errores existen, todos cometemos errores. Muchos de ellos, a veces, son fatales. Y todos pagamos las consecuencias. Pero hay un proceso terapéutico y médico que se ha llevado a cabo durante dos años y medio. Todo esto hay que reconocerlo», dice el sacerdote Alfredo Torterella.
Mientras algunas personas están depositando flores a la entrada del hospital Monaldi como gesto de solidaridad con la familia, el abogado denuncia que algunos se están aprovechando de la tragedia para lucrarse. Asegura que en las últimas horas han comenzado a circular en redes sociales falsas