Nicolás: «No podemos vivir tranquilos»

El vecino de la zona de Sierra de los Padres habló sobre la serie de robos que están padeciendo los vecinos de la Reserva Privada Paititi.

La inseguridad ya no distingue zonas rojas o zonas calientes en Mar del Plata porque impacta en todo el territorio de General Pueyrredón y los vecinos no se sienten seguros.

En una zona alejada del casco urbano como es Sierra de los Padres, también padecen bandas que van robando en distintas propiedades. Así lo comentó Nicolás, vecino que vive en la Reserva Privada Paititi que está a unos 4 kilómetros de Sierras y que está sobre el camino Juan Manuel Bordeu en la 99.9: «En esta zona afortunadamente, entre comillas, las veces que han asaltado o han desmantelado casas, no ha habido nadie en las casas. Esta gente se maneja con mucha comodidad y tranquilidad. Es una zona roja, una zona liberada. Por ejemplo, en nuestro caso, salimos a las 8 de la noche a hacer un par de mandados que nos surgieron así de imprevisto, y a las 9:30 estábamos de vuelta y en ese interín se llevaron un cuatriciclo, rompieron la cadena de la tranquera, pero han estado sucediendo hechos con tres días de diferencia, por ejemplo. Dos veces han intentado meterse a una casa habiendo gente adentro».

Le han reclamado a los organismos de seguridad que están en el área, pero Nicolás señaló que no hay organización entre las mismas: «Nosotros después de los hechos que ocurrieron en enero, los primeros y estos dos últimos, que fueron dos grandes robos con tres días de diferencia, que además habíamos estado avisando que había habido movimientos raros y todo, tanto la seccional 14 de Sierra de los Padres como la Patrulla Rural empezaron a hacer pasadas. La última vez que se robaron dos yeguas de un vecino nuestro, siete días atrás más o menos, nosotros los habíamos llamado porque había un auto extraño, sin gente y ellos estuvieron, hicieron presencia, se fueron porque surgió otro inconveniente en otro lado y más o menos a las 2 horas esos tipos se robaron las yeguas, cortando alambres, pasando de un lugar a otro. Está mal organizado el tema de seguridad acá, porque en sí hay tres fuerzas, está la rural, la vial y la de Sierra de los Padres. Cuentan con vehículos pero no se organizan».

Los vecinos que tienen un poco más de tiempo en el área saben muy bien quienes son aquellos que están delinquiendo con total impunidad: «yo estoy hace 10 meses más o menos trabajando acá, pero un compañero mío que hace 30 años que está, se conoce a dos o tres grupos distintos que son los que, por lo general, hacen estos actos y además que entran a cazar que está prohibido. La vez que nos reunimos nosotros con la gente de la policía rural, le dimos esa información».

Ante todo esto, saben que todos los días pueden ser víctimas de algún robo: «uno la verdad que no vive tranquilo. Ahora obviamente tenemos dos grupos ya de vecinos donde vamos avisando lo que nos pasa y uno no está tranquilo, sabes que no puedes dejar tu casa porque están vigilando por ahí, están haciendo la logística».