La diputada provincial Romina Braga presentó un paquete de proyectos que apunta a regular el uso de redes sociales desde una perspectiva de salud mental, con foco en jóvenes. Plantea advertencias sobre imágenes retocadas, educación digital y responsabilidad de las plataformas.

La diputada provincial Romina Braga presentó un paquete integral de proyectos legislativos que buscan abordar el impacto de las redes sociales en la salud mental, especialmente en niños y adolescentes, a partir de un enfoque que prioriza la información, la prevención y la responsabilidad compartida entre el Estado y las empresas tecnológicas.
“Presentamos un paquete, no es solo un proyecto de ley, sino un marco regulatorio integral”, explicó en diálogo con la 99.9, al tiempo que describió una problemática cada vez más visible en la vida cotidiana: “Nos vemos a nosotros y a nuestros hijos cada vez más inmersos en el teléfono, con las redes sociales en incremento, y cómo eso va moldeando y cambiando no solo el comportamiento, sino generando problemas que tienen una dimensión que realmente preocupa”.
En ese sentido, consideró que si bien existen profesionales que trabajan sobre estas cuestiones, es necesario un rol más activo del Estado: “Creemos que el Estado tiene que tener la posibilidad de empezar a actuar urgente dentro de un marco regulatorio”.
La iniciativa se compone de cuatro proyectos que abordan distintos aspectos. Uno de los principales ejes tiene que ver con la publicidad y la construcción de estereotipos: “Uno de los proyectos tiene que ver con advertir los retoques digitales en las imágenes publicitarias, porque este tipo de comunicaciones terminan generando estereotipos y nunca terminamos de ver si la imagen es real o generada por inteligencia artificial”.
Braga remarcó que el objetivo no es restrictivo: “Nosotros no buscamos prohibir nada, lo que buscamos es darle más información al consumidor, en este caso consumidor de redes sociales”, sostuvo. En esa línea, propuso que las imágenes incluyan leyendas claras: “Poder decirle a las personas ‘esta imagen fue modificada’, ‘no pertenece a la realidad’ o ‘es generada por inteligencia artificial’, me parece que no es control, es una herramienta”.
Otro punto central es el rol de los algoritmos en el consumo de contenido. “A ustedes no les pasa que abren TikTok o Instagram y decís ‘voy a ver un ratito’ y de repente estás 45 minutos scrolleando. Eso es porque el contenido te va llevando”, graficó. Y advirtió sobre sus efectos: “Si ese contenido lo pensás en algo que te afecta en tu salud mental o en tu ansiedad, tiene una consecuencia”.
En ese marco, planteó la necesidad de establecer responsabilidades para las plataformas: “Es clave que las empresas que trabajan los algoritmos sepan que tienen una responsabilidad y que esa responsabilidad esté enmarcada en una ley”.
La legisladora también hizo foco en los contenidos vinculados a la imagen corporal y la salud: “Muchas veces se consumen dietas extremas o situaciones que tienen que ver con la corporalidad, e incluso cuando estás mal seguís consumiendo información que te angustia más”, explicó.
Además, vinculó este fenómeno con cambios en conductas sociales: “Se ve un incremento de cirugías estéticas a menor edad, y eso sí tiene que ver con las redes sociales”, afirmó, al tiempo que remarcó cómo los filtros y retoques impactan en la percepción personal: “Te vas viendo con muchos retoques tu propia fisonomía”.
Entre las propuestas, también se incluye la creación de un programa provincial de seguridad digital educativa: “Buscamos educar en base a los contenidos, generando y propiciando entornos digitales óptimos”, indicó. Y agregó: “El riesgo que enfrentan los niños y adolescentes en las redes sociales está, y está bueno poder darle herramientas al Estado, pero también a los padres”.
Otro de los proyectos contempla la conformación de una red provincial de atención integral de trastornos de conducta alimentaria y ansiedad digital: “No estamos generando estructuras nuevas, sino readecuando y dándole mayor impronta a esta problemática”, aclaró.
Braga insistió en que la iniciativa no apunta a limitar el desarrollo tecnológico: “Buscamos proyectos que tengan una mirada acorde a los tiempos que vivimos, que no sea restrictiva ni impida el desarrollo de herramientas que realmente nos han mejorado la vida”, expresó. Y añadió: “Es una cuestión de transparencia y de acompañamiento, para que las personas puedan tener mayor acceso a la información y saber cuán verdadero es lo que consumen”.
Finalmente, se mostró expectante respecto al tratamiento legislativo: “Es un tema que preocupa a las distintas bancadas. Esperemos que cuando tenga giro a comisión, ese acompañamiento esté”, señaló, y concluyó: “Buscamos la protección de la salud mental de niños y adolescentes, entendiendo que la ansiedad digital existe y que puede traer consecuencias”.