Oscar Liberman: “En Argentina se naturaliza lo que está mal: desde las cárceles hoy se cometen delitos con celulares”

El diputado bonaerense Oscar Liberman impulsa un proyecto para prohibir el uso de teléfonos celulares en las cárceles de la provincia. En diálogo con la radio 99.9, advirtió que el sistema actual permite cometer delitos desde los penales y aseguró que “es una cuestión de voluntad política corregirlo”.

El diputado bonaerense Oscar Liberman confirmó que trabaja en un proyecto de ley para prohibir el uso de teléfonos celulares en las cárceles de la provincia de Buenos Aires y aseguró que la iniciativa busca corregir una situación que, según indicó, se volvió habitual en el sistema penitenciario.

La verdad que cuando nos ponemos a trabajar una de las principales líneas que vemos es esto de que en Argentina se naturaliza lo que está mal”, afirmó en diálogo con la 99.9. Según explicó, el problema no pasa solamente por una cuestión moral, sino por prácticas que terminan favoreciendo el delito o impidiendo que las normas cumplan su objetivo.

“Naturalizamos cosas que no funcionan, que incumplen normas o que terminan consiguiendo un objetivo contrario al que se persigue”, señaló.

El legislador recordó que la autorización para utilizar celulares dentro de los penales surgió durante la pandemia. “En la época de la pandemia se decidió por cuestiones humanitarias habilitar que los reclusos tuvieran celulares”, explicó.

Sin embargo, advirtió que esa medida excepcional se transformó en una práctica permanente. “Terminó la pandemia, pasaron los años y esto sigue vigente. Y desde las cárceles se concentran y se cometen todo tipo de delitos, que ahora incluso están terminando con muertes”, afirmó.

Para Liberman, el problema ya está ampliamente documentado. “Tuve acceso a material con escuchas de lo que están haciendo desde las cárceles con los teléfonos celulares y el nivel de impunidad es inimaginable”, sostuvo.

El proyecto que impulsa busca replicar el modelo que ya se aplica en el sistema penitenciario federal. “La idea es generar una norma espejo con la que rige a nivel federal, donde no se pueden usar celulares ni ningún tipo de comunicación por redes que no esté auditada por la autoridad”, explicó.

Además, indicó que la ley debería contemplar mecanismos concretos de control. “Después hay que tomar medidas para que esto se cumpla: requisas para evitar que haya celulares e incluso sistemas para inhabilitar las comunicaciones”, detalló.

Según el diputado, se trata de una decisión relativamente simple desde el punto de vista legal. “No es tan difícil. Es una cuestión de voluntad: corregir un artículo de la ley para establecer claramente qué está autorizado y qué no”, afirmó.

En ese sentido, consideró que el debate público muchas veces queda atrapado en discusiones ideológicas que impiden avanzar en soluciones concretas. “Por eso quisimos corrernos de ese debate que normalmente no conduce a nada y enfocarnos en hechos concretos”, explicó.

El objetivo, según señaló, es que la discusión llegue al recinto legislativo y obligue a los distintos sectores políticos a tomar posición. “Si el proyecto llega al recinto, ahí se verá quién levanta la mano a favor o en contra. Ya no hay lugar para diluir el debate”, afirmó.

“Acá es muy claro: se está a favor o se está en contra de que los detenidos puedan seguir cometiendo delitos desde la cárcel”, agregó.

En paralelo, Liberman también se refirió a la situación de Bahía Blanca, su ciudad, a un año de la tragedia que provocó graves daños materiales y pérdidas humanas. “Es un tema que nos pegó a todos los bahienses. Lo seguimos sufriendo”, expresó.

El legislador señaló que el fenómeno climático fue extraordinario, pero también expuso problemas estructurales de la ciudad. “Fue un fenómeno muy fuerte, pero la ciudad tampoco estaba en condiciones para recibirlo”, advirtió.

Según indicó, recién ahora comenzaron a ejecutarse algunas obras necesarias. “Todavía tenemos puentes de emergencia que facilitó el Estado nacional y recién ahora se están empezando a hacer obras de reconstrucción más profundas”, explicó.

Además, consideró que estos eventos obligan a repensar la infraestructura urbana. “No creo que sea algo casual. Está cambiando el clima y estos fenómenos aparecen con más frecuencia, por eso hay que trabajar con más velocidad”, sostuvo.

Como ejemplo, mencionó el caso del canal Maldonado, uno de los principales sistemas de desagüe de la ciudad. “Ese canal tiene un diseño de hace más de cien años. El proyecto original contemplaba una serie de represas de control de caudal en la parte superior que nunca se hicieron”, explicó.

Según indicó, las obras actuales no retoman esas soluciones previstas en el diseño original. “Ahora se va a ampliar el canal, pero tampoco se están considerando esas represas que estaban previstas”, señaló.

Para el diputado, mirar la historia de las obras públicas puede ofrecer claves para resolver problemas actuales. “A veces es muy útil revisar cómo se pensaron estas obras originalmente. Muchas cosas se diseñaron de una manera que nunca se terminó de ejecutar”, concluyó.