Paola Rodriguez: “Después de 26 años de sufrimiento, esto se siente como una ventana de esperanza”

Paola Rodríguez, venezolana radicada en Argentina desde hace 12 años, explicó por qué gran parte de la diáspora vive con alivio la captura de Nicolás Maduro. Habló de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, del miedo que aún se vive dentro del país y de una “ventana de esperanza” tras décadas de narcodictadura.

Paola Rodríguez vive en Argentina desde hace 12 años y forma parte de los millones de venezolanos que debieron abandonar su país empujados por la crisis, la violencia y la falta de derechos básicos. En diálogo con la 99.9, explicó por qué la reacción de gran parte de la diáspora frente a la captura de Nicolás Maduro no puede leerse de manera aislada ni descontextualizada.

“Si uno ve solo las imágenes del bombardeo o la acción militar, sin contexto, parece una locura. Pero hay que separarlo de los 26 años de sufrimiento que ha tenido el pueblo venezolano”, afirmó. Según explicó, lo que sienten muchos venezolanos no es alegría por la violencia, sino alivio. “Es como una ventanita de esperanza para que todos estos criminales paguen por lo que han hecho”, sostuvo.

Rodríguez recordó que dejó Venezuela hace más de una década y que, con el tiempo, logró reunir en Argentina a gran parte de su familia. “Fui la primera en venir, después vino mi hermana, mi mamá, mi abuela, mis tíos. Por suerte, mi núcleo familiar más cercano está acá”, contó. Destacó además el modo en que el país recibió a los venezolanos. “Argentina es uno de los países que nos recibió con mayor apertura y amor. Pudimos rehacer nuestras vidas”, dijo, y relató el esfuerzo de su madre, que tras 30 años en la banca privada debió reinventarse laboralmente desde cero.

Al volver sobre la situación en Venezuela, fue contundente al describir las razones del alivio que hoy siente la diáspora. “Son 26 años en los que se violó la Constitución, los derechos humanos, donde miles de personas murieron por falta de medicamentos, donde mataron gente en marchas y movilizaciones”, enumeró. “Esto se siente como que patearon el tablero y nos dieron la oportunidad de pensar en un futuro distinto”, agregó, aun reconociendo que el camino por delante será complejo.

Rodríguez también se refirió a las críticas que surgen desde sectores políticos y sociales que cuestionan la reacción de los venezolanos. “La indignación es selectiva. Se ignora el brutal designio que sufrió el pueblo venezolano durante décadas”, señaló, y pidió escuchar la voz de quienes padecieron el régimen. “La gran mayoría de los venezolanos, tanto fuera como dentro del país, estamos contentos por esta captura. Y es por algo”.

Respecto a la vía pacífica, recordó que durante años se intentaron todas las alternativas posibles. “Protestas, denuncias, cartas, ONU, amnistías, elecciones que no fueron respetadas. Cuando ves que países se abstienen de pedir reconteos o de exigir actas, te sentís completamente solo como país”, expresó. “Estábamos secuestrados por una narcodictadura y esta fue la manera de empezar a salir”.

Sin embargo, advirtió que el miedo dentro de Venezuela sigue intacto. “La población está muy asustada. Nadie postea nada en redes, nadie habla por WhatsApp, todo se maneja con mucha cautela porque pueden intervenir teléfonos y eso pone en peligro a las personas”, explicó. También mencionó la detención de periodistas y la persistencia de estructuras de poder ligadas al narcotráfico. “La captura de Maduro fue un primer paso, pero la cúpula sigue ahí”, advirtió.

Finalmente, relativizó los análisis centrados exclusivamente en el petróleo y las riquezas del país. “En un país donde no hay derechos humanos, donde se va la luz, el agua, no hay gas y hay niños muriéndose de desnutrición, el petróleo suena lejano, casi una utopía”, afirmó. Y concluyó: “Sabemos que Estados Unidos no está ahí gratis, eso lo tenemos claro. Pero estábamos secuestrados. Y esto, dentro de todo, fue un respiro”.