Tras el robo y vandalismo en la Escuela Municipal Nº11, el presidente de la Asociación Civil Parque Peña, Osvaldo Echarte, advirtió en la 99.9 que el barrio creció exponencialmente pero mantiene la misma estructura policial de hace 15 años. “No van a alcanzar nunca los patrulleros”, afirmó.

El presidente de la Asociación Civil Parque Peña, Osvaldo Echarte, expresó su preocupación por la situación de inseguridad que atraviesa el barrio, luego del robo y los hechos de vandalismo registrados el fin de semana en la Escuela Municipal Nº11.
“Quizás lo que motive esta charla es lo que sucedió el fin de semana, que tuvo una situación de robo y vandalismo la Escuela Municipal Nº11 que está en nuestro barrio”, explicó en diálogo con la 99.9. El hecho ocurrió apenas un día después de que vecinos se reunieran en la sociedad de fomento para analizar medidas preventivas ante el inicio del ciclo lectivo.
“Justo el sábado nos habíamos juntado para tratar de resolver algunas cuestiones de seguridad pensando que empezaba el ciclo escolar y tratando de que se haga una orden de servicio para que un patrullero esté alrededor de los horarios de ingreso. Eso fue el sábado a la tarde. El domingo robaron la escuela”, relató.
A raíz de lo ocurrido, desde la entidad difundieron una carta abierta a la comunidad. “Entendemos que hay que preservar determinados espacios y cuidarlos. Más allá de la cuestión estrictamente de seguridad policial, ya sea municipal o provincial o la justicia, desde el lado como vecinos tenemos que preservar las escuelas”, sostuvo Echarte. Y agregó: “Son herramientas donde nosotros mismos participamos y que nos permiten superarnos como persona y como sociedad”.
Sin embargo, el dirigente vecinal reconoció que el problema excede el llamado a la reflexión. “La cuestión estrictamente de la seguridad, tenemos muchísimas dificultades”, afirmó, y explicó que la jurisdicción depende de una comisaría “pensada en su momento para 8 mil personas y hoy vivimos 28 mil”.
El crecimiento demográfico, señaló, vino acompañado de un aumento del delito: “Tenemos un crecimiento delictivo fuera de lo común, con procesos de tomas, usurpaciones, con mucha marginalidad dando vuelta, con una estructura en la comisaría similar a la que hace 15 años estaba y hoy no puede ser tomada de esa manera”.
Echarte describió además las particularidades geográficas del sector: “Somos un territorio que tiene dos parques de más de 100 hectáreas entre medio, el Parque Camet y el EDAR, que separan los barrios. Para 25 mil o 28 mil personas tenemos dos cuadrículas, que no implican solamente dos patrulleros y algunos más de apoyo. No van a alcanzar nunca los patrulleros”.
En ese sentido, cuestionó la planificación policial: “La reforma de los señores que se sientan a evaluar la cuestión policial no está acorde a la realidad. Esto es una cuestión de proyección de recursos, de sentarse a pensar”.
También apuntó a otros factores estructurales: “Tenemos dificultades con las calles, con la luz. Hoy tenemos un domo y eso tampoco sirve de prevención. Tenemos inteligencia artificial, cámaras que podrían ayudar y no se resuelve”.
Según indicó, “el 80% de los problemas que tenemos de las denuncias en el barrio están vinculados al consumo problemático”, por lo que consideró que el abordaje debe ser integral.
El presidente de la asociación fue crítico no sólo con la policía sino también con la justicia y el Ministerio Público Fiscal. “Más de una vez es tan laxo el tema que si la policía el día que trabaja bien, quizás tenemos dificultades con la justicia, que permite rápidamente situaciones donde entran y salen. Y cuando digo entran y salen, literal: notificarlo y otra vez afuera. Y nosotros los vecinos soportando toda esta situación”.
La consecuencia directa, advirtió, es un deterioro en la calidad de vida: “A los vecinos nos cambia la vida la situación de seguridad. Entramos con desconfianza, salimos con desconfianza, gastamos más luz, gastamos en rejas, siempre estamos pendientes. No vivimos en el paraíso, pero no con esta situación de impunidad”.
En relación a los episodios de vecinos que reaccionan por mano propia ante hechos delictivos, Echarte señaló que “esos son los peligros que afrontamos y que tenemos que resolver”, y remarcó que el problema debe abordarse de manera coordinada: “Cuando hablamos de seguridad tenemos que hablar de todos los estamentos, desde la cuestión policial hasta la justicia y también la municipalidad, en su gestión de urbanización y monitoreo”.
Finalmente, fue contundente al señalar la falta de articulación entre las autoridades: “Acá el problema es que no se sientan nunca la Secretaría de Seguridad, la Jefatura Departamental y la justicia a tratar realmente el tema. Siempre la responsabilidad la tiene el otro. Bueno, saben qué, la responsabilidad la tienen las autoridades. Nosotros los vecinos somos rehenes de cuestiones ideológicas y también de cuestiones operativas que hay que resolver”.
Y concluyó con una reflexión directa: “Hay gente que está sentada cobrando para pensar cómo hacer una Mar del Plata, una provincia y un país más seguro. Ahora, ¿en qué están pensando?”.