El Director Coordinador de Tránsito de General Pueyrredón, Héctor Ragnoli, habló en la 99.9 sobre la preparación de los conductores de móviles de emergencia y advirtió sobre la responsabilidad de todos los actores del tránsito: “La conducción en emergencia exige dominio total del vehículo y anticipación constante».

En menos de diez días, varios accidentes de tránsito en Mar del Plata involucraron móviles policiales. La situación encendió alarmas entre los vecinos y desde el área de Tránsito de la Municipalidad ofrecieron una mirada técnica y preventiva.
Héctor Ragnoli, Director Coordinador de Tránsito de General Pueyrredón explicó en la 99.9 que existe un entrenamiento específico para quienes conducen patrullas y ambulancias. “Se hizo el entrenamiento de los cadetes que iban a estar a cargo de la conducción de móviles policiales. Se les hace recorrida en slalom, entre conos, marcha atrás, distintos tipos de giros…”. Y comparó: “En Florida, Estados Unidos, el entrenamiento lleva 22 semanas, 770 horas de conducción en estado de emergencia y persecución. Es completamente distinto al manejo convencional y ellos tienen permanente actualización”.
Respecto a los requisitos formales, indicó que los conductores deben contar con licencia tipo D, “que habilita para conducir vehículos en emergencia”, además de todas las subcategorías previas.
Sin embargo, el funcionario fue claro al remarcar que no alcanza solo con la capacitación del conductor: “Yo puedo tener el mejor entrenamiento del mundo, pero si el móvil no está en condiciones, con amortiguadores, frenos, tren delantero… muy difícilmente pueda corregir las trayectorias o ir en situación de emergencia”.
Ragnoli ejemplificó con un hecho puntual: “Una ambulancia venía por Independencia con sirena y balizas. Al llegar a Rivadavia, el semáforo se puso en rojo y un colectivo le impedía la visión al conductor. Termina chocando con un auto que cruzaba, y el paciente que estaba a 200 metros tuvo que ser trasladado en otra ambulancia. Es un ejemplo claro: cuando manejamos en emergencia no debemos generar un riesgo mayor al que estamos acudiendo”.
Además, alertó sobre la responsabilidad del resto de los conductores: “Muchas veces no se escucha la sirena, puede ser por la dirección del viento, un camión de basura, o por tener la radio fuerte”.
Ragnoli comentó que viene desarrollando capacitaciones sobre conducción segura: “Estuve dando charlas en el último año de egresados de la escuela de cadetes de policía. Hablamos de la desaceleración de un cuerpo en una frenada, de los accidentes, de la conducción segura. Es un tema cultural”.
Al referirse a las normas básicas que todos deberían respetar en la vía pública, señaló: “El ciclista debe ir ceñido a la derecha y atento al tránsito; la moto tiene que ocupar un carril entero y no sobrepasar por la derecha; siempre hay que ceder el paso en intersecciones. Nunca las prioridades son absolutas. Yo puedo ir con sirena o balizas, pero no tengo prioridad absoluta. Tengo que tener dominio total del vehículo y se me tiene que representar que, en una intersección, alguien puede cruzar”.
Finalmente, concluyó: “El tránsito es convivencia. Todos tenemos que respetar, porque la conducción en emergencia debe ser eficiente, pero también segura. De nada sirve llegar si en el camino generamos un siniestro”.