Salvador Di Stefano: “El que compró dólares perdió como en Camboya y va a seguir perdiendo”

El economista Salvador Di Stefano sostuvo que la tendencia de un dólar bajo podría mantenerse durante todo el año, advirtió sobre la escasez estructural de carne en Argentina y anticipó que la inflación bajará en un contexto de mayor recesión.

El economista Salvador Di Stefano analizó la coyuntura económica y aseguró en la 99.9 que la actual baja del dólar no responde a un fenómeno transitorio sino a una dinámica que podría extenderse. “Hace tiempo que yo vengo diciendo que el dólar tiene que bajar, el precio del dólar se termina formando en el mercado”, afirmó, al tiempo que remarcó que quienes compraron divisas como resguardo “se quedaron comprados en 1.500 pesos” y ya perdieron rendimiento frente a la tasa de interés y la inflación. En ese sentido, fue categórico: “El que compró dólares perdió como en Camboya y va a seguir perdiendo”.

Según explicó, la sobrecompra de divisas y la necesidad de las familias de vender dólares para afrontar gastos cotidianos presionan a la baja la cotización. “La gente está sobrecomprada en dólares y Argentina no tiene circulación de dólares en la economía, entonces la gente va a necesitar cambiar los dólares para vivir, para pagar la tarjeta, para pagar los mayores precios”, indicó. Por eso, consideró que definir la situación actual como un simple “veranito” cambiario es equivocado y sostuvo que “la tendencia a un dólar bajo va a perdurar todo el año”.

Di Stefano también se refirió al precio de la carne y descartó que el acuerdo comercial con Estados Unidos tenga impacto local. “Lo que vos vas a exportar a Estados Unidos es un corte que es carne picada, así que el acuerdo con Estados Unidos no impacta en nada en el precio de la carne”, señaló. En cambio, atribuyó la suba a un problema estructural de stock ganadero: “Hoy carne no hay en la Argentina”. Recordó que el país pasó de tener cerca de 75 millones de cabezas de ganado en 1978 a unas 51 millones en la actualidad y habló de “20 años de decadencia” en el sector.

El economista advirtió además que recomponer el rodeo llevará tiempo y fuertes inversiones. “Para recomponer el rodeo tenés que faenar menos del 25% del stock y matar menos hembras, y hoy estás matando el 47%”, detalló. A su entender, la falta de incentivos y la presión impositiva complican la recuperación: “Al ganadero lo maltratan con impuestos, no le hacen caminos rurales, no tiene servicios”. Por eso, anticipó que “la carne es un producto que a medida que transcurre el tiempo cada vez va a ser más cara en la República Argentina”, en un contexto mundial donde también cae el stock bovino.

En materia inflacionaria, calificó el último dato mensual como negativo pero transitorio. “Creo que el 2,9 es un muy mal dato, pero es puntual y estacional”, sostuvo, y proyectó una desaceleración en los próximos meses. Sin embargo, aclaró que esa baja no responderá a una mejora económica general sino a la contracción del consumo: “Va a ajustar a la baja porque vamos a tener más recesión. Si los salarios no aumentan y los precios aumentan, lo más probable es que la gente compre menos cosas”.

Finalmente, cuestionó la presión tributaria de provincias y municipios y su impacto sobre salarios y actividad. “Si el gobierno provincial te sigue poniendo Ingresos Brutos, el municipal tasas y el nacional no baja Ganancias, el ajuste es puertas adentro de la empresa”, afirmó. Y concluyó: “En la medida que el gobierno nacional quiere hacer el ajuste y los provinciales y municipales no lo hacen, los que somos hijos de vecino estamos complicados”.