El presidente de la Sociedad de Conductores de Taxis advirtió sobre la falta de respuestas del municipio, cuestionó el avance de las plataformas digitales sin regulación y señaló la necesidad de extender la vida útil de las unidades ante la crisis económica del sector.

El presidente de la Sociedad de Conductores de Taxis, Pablo Sánchez, se refirió a la manifestación realizada frente al Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) y expresó su preocupación por la falta de diálogo con el gobierno municipal. Según indicó en diálogo con la 99.9, el sector busca mantener una reunión con el intendente Agustín Neme, quien ya postergó el encuentro en más de una oportunidad. “Esperemos que cambie la política por parte del intendente, por lo menos de atender a un sector que está haciendo un reclamo desde hace mucho tiempo”, afirmó.
Sánchez reconoció que las reiteradas postergaciones generan desconfianza, aunque sostuvo que aún apuesta a la exposición pública del compromiso asumido. En ese sentido, recordó que el jefe comunal había firmado previamente un acuerdo vinculado a la continuidad de la ordenanza que impide el funcionamiento de aplicaciones de transporte en la ciudad, decisión que luego fue modificada. “Uno cree todavía en la palabra de las personas, pero después cambió de opinión de un día para el otro”, señaló.
El dirigente también cuestionó el rol de las plataformas internacionales de transporte y aseguró que su funcionamiento se basa en evitar regulaciones. “Prefieren trabajar en un marco que no los regule. Cuando les imponen normas firmes, se retiran de los mercados o enfrentan reveses jurídicos, como ha pasado en distintos países”, explicó, al tiempo que remarcó que el objetivo del sector es “abrir los ojos a la gente y al poder político” sobre esas condiciones.
En relación con la situación económica de los taxistas, Sánchez planteó la necesidad de extender la vida útil de los vehículos habilitados para prestar servicio. Recordó que el límite se redujo progresivamente hasta los diez años y advirtió que muchos trabajadores no pudieron renovar sus unidades. “No es un capricho, hay compañeros gravemente perjudicados por la situación económica. Por eso vamos a pedir que se extienda nuevamente algunos años más”, indicó. Además, cuestionó que vehículos que no cumplen esas condiciones continúen circulando mediante aplicaciones. “Vemos taxis que la propia municipalidad niega para trabajar después de diez años, pero están funcionando con estas plataformas”, agregó.
Finalmente, sostuvo que el esquema de funcionamiento de las aplicaciones afecta la rentabilidad del servicio tradicional. “Trabajan muchas veces por debajo de la línea de rentabilidad, porque solo cobran una comisión y no ponen ni el trabajo ni el capital. Así pueden manejar la tarifa a su antojo y debilitar el sistema hasta hacerlo desaparecer”, concluyó.