El abogado Pablo Abdón Torres Barthe, que representa a productores rurales, denunció el uso indebido de fondos en municipios bonaerenses y advirtió sobre las consecuencias del abandono en la infraestructura vial y sanitaria.

El abogado Pablo Abdón Torres Barthe, representante de productores rurales en distintos distritos de la provincia de Buenos Aires, aseguró que avanza una serie de acciones judiciales contra municipios por el presunto desvío de fondos de tasas rurales, en un contexto donde los caminos se encuentran en estado crítico y sin mantenimiento.
“En Henderson ya hay sentencia firme y estamos esperando que la municipalidad finalmente informe qué hace con los fondos. Intentaron cobrarnos 917 mil pesos por copias de documentación, pero el juez les ordenó que presenten todo en formato digital”, explicó en diálogo con la 99.9.
El letrado indicó que la situación no es aislada: “En Varadero también tenemos sentencia de primera instancia. La municipalidad apeló, pero como es un amparo, no tiene efecto suspensivo. Ya informaron parcialmente y seguimos avanzando. Ahora iniciamos acciones en General Alvarado y en Necochea”.
Según Torres Barthe, el problema es estructural y trasciende los colores políticos: “La dinámica es la misma en todos los municipios: hay una apropiación sistemática de los recursos sin contraprestación real de servicios”.
En el caso de Necochea, detalló cifras que evidencian el desfasaje: “Podrían recaudar unos 5 mil millones de pesos por tasas de caminos rurales, pero cuando uno mira el presupuesto destinado a ese fin, hay apenas 1.500 millones. La diferencia es enorme y los productores no tienen caminos”.
El abogado subrayó que no se oponen al cobro de tasas, sino a su mal uso: “No estamos en contra de las tasas. Lo que queremos es que el dinero se destine a lo que corresponde: caminos rurales. La gente quiere caminos para poder vivir, trabajar y acceder a servicios básicos”.
Además, vinculó esta situación con hechos graves: “En La Dulce falleció una persona porque no tuvo atención médica. Los productores pagan incluso una sobretasa del 30% destinada a salud, pero cuando pasa algo, no hay ambulancia ni médicos. Esto ya está costando vidas”.
Torres Barthe advirtió que el estado de los caminos tiene impacto directo en la vida cotidiana: “Si llueve, no se puede salir. Una descompensación, un accidente, y la persona puede morir porque no hay forma de llegar a un hospital. Es un problema gravísimo”.
También cuestionó la falta de infraestructura sanitaria en zonas rurales: “El helicóptero sanitario no está disponible para estas situaciones. Se usa para otras cosas, pero no para resolver emergencias en pueblos alejados”.
Para el abogado, existe una lógica política detrás del problema: “Como la mayoría de los votos está en las ciudades cabecera, los intendentes destinan los recursos ahí para captar votos. El campo, que representa menos votos, queda abandonado”.
En ese sentido, alertó sobre consecuencias a largo plazo: “Los pueblos están desapareciendo porque es inviable vivir sin caminos, sin salud, sin servicios. La conectividad en el campo es el camino, no tenerlo implica aislamiento total”.
Finalmente, señaló el impacto en la educación y el costo de vida: “Hay chicos que pierden hasta un mes de clases por no poder salir cuando llueve. Y además, todo esto encarece los productos, porque las tasas terminan trasladándose a los precios”.
“Esto va mucho más allá de la producción: es una cuestión de igualdad y de condiciones básicas de vida”, concluyó.