Jesica, vecina del barrio San Carlos, aseguró en la 99.9 que la falta de respuestas, los constantes cambios de comisarios y la carencia de recursos policiales alimentan la indignación vecinal. “Nos cuidamos más entre nosotros que lo que podemos esperar de la policía”, afirmó.

La inseguridad en los barrios San Carlos, Los Troncos y Lomas Stella Maris derivó en una inédita protesta: vecinos ingresaron de manera pacífica a la Comisaría Novena para exigir respuestas. Si bien Jesica, vecina de San Carlos, no participó de la movilización, explicó que se trata de un reclamo que lleva tiempo y que terminó en la toma pacífica de la seccional.
“Básicamente las políticas dictaminan en La Plata, entonces lo que puedan hacer desde la ciudad es sumamente limitado. Hoy por hoy tienen que pedir permiso para todo, no pueden hablar con más de diez vecinos. Habíamos gestionado una reunión para que el comisario hablara con San Carlos y fue imposible. Muy frustrante”, relató en la 99.9.
Jesica remarcó que los vecinos llegaron a un límite: “La verdad es que llegamos al punto en el que ya no sabemos en qué creer, habíamos hecho toda una gestión para convocar a los comisarios y que dieran una respuesta, quedó en la nada y se terminó desencadenando esta movilización improvisada que llegó y tomó la novena de forma pacífica. Fue un reclamo fuerte, el más fuerte en muchísimos años”.
Consultada sobre la situación del barrio, indicó: “San Carlos es un barrio de un poder adquisitivo importante, con muchos profesionales, comerciantes, fiscales y jueces. Sin embargo, no hay respuestas. También participó Playa Grande porque la novena cubre ese sector. La comisaría no tiene recursos. Vecinos fueron a hacer una denuncia y no tenían papel para tomarla. Dicen que tienen entre uno y dos patrulleros, eso es lo mismo que venimos escuchando hace años”.
La vecina agregó que la situación de inseguridad está identificada, pero sin resolución: “Hay un grupo de cinco chicos en bicicleta que se pasea desde San Carlos hasta Playa Grande, totalmente identificados, pero como son menores no se puede hacer nada. Ahí ya tenemos un problema con la Justicia bonaerense. ¿Qué podemos hacer al respecto?”.
Jesica fue categórica sobre la falta de confianza en las autoridades: “Ya llegamos a ese punto en el que la novena no puede brindar respuesta y la exigencia se tiene que trasladar a la Jefatura Departamental o al Ministerio de Seguridad. Es indignante. Tenemos Gendarmería, UTOI o Prefectura apostados sobre Juan B. Justo, y a 100 metros adentro están robando motos en los halls de los edificios. Parece una burla”.
La vecina explicó que muchos marplatenses ya ni siquiera recurren a la vía formal: “Hay gente que no denuncia. Me dicen que prefieren avisar en redes sociales porque sienten que así nos cuidamos más entre los vecinos que perdiendo una hora y media en la comisaría para hacer una denuncia que no lleva a nada. Lamentablemente nos cuidamos más entre nosotros que lo que podemos pretender de la policía”.
Finalmente, resumió el sentir de su comunidad: “Somos todos trabajadores, nadie le roba nada a nadie, pero nos sentimos desamparados. No generamos esta situación y, sin embargo, tenemos que vivir con miedo. Seguimos exigiendo a nuestros representantes que den una respuesta real”.