La educadora y especialista en Educación advirtió sobre el fracaso del sistema educativo argentino, criticó la enseñanza sin fonética, cuestionó la eliminación de la repitencia y alertó sobre las consecuencias sociales y sanitarias de una escuela que dejó de cumplir su función básica.

Victoria Zorraquín, educadora y especialista en Educación, analizó en diálogo con la 99.9 la profunda crisis del sistema educativo argentino y sostuvo que el debate sobre cómo enseñar a leer debería estar saldado frente a los resultados alarmantes. “Es contundente: para enseñar a leer y escribir hay que enseñar fonética, los sonidos y las letras. Basta de discutirlo”, afirmó, citando un megaestudio internacional que reúne 78 investigaciones realizadas en distintos países.
Zorraquín remarcó que la escuela ha dejado de concentrarse en su función esencial y hoy carga con tareas que exceden su rol. “Los docentes están haciendo un trabajo titánico para suplir el no funcionamiento del Estado y eso les quita tiempo para enseñar a leer y escribir, que es el ABC de todo lo demás”, explicó. Según señaló, sin alfabetización no hay posibilidad de avanzar en la escolaridad ni en el mundo laboral, y puso como ejemplo jóvenes que no pueden escribir correctamente un mensaje de texto.
La especialista cuestionó duramente las políticas educativas aplicadas en la provincia de Buenos Aires desde hace décadas, donde se impulsó la idea de que los chicos debían leer textos completos desde el primer día sin aprender previamente las letras. “Entrás a una sala de 5 o a primer grado y no les enseñan las letras, pero pretenden que lean cuentos con párrafos enteros. Eso termina en chicos que no pueden avanzar en la primaria”, sostuvo.
En ese marco, advirtió que muchos niños son derivados erróneamente al sistema de salud por supuestos problemas neurológicos o psicológicos, cuando en realidad “lo único que tienen es que no les enseñaron a leer”. “Después aparecen los problemas de conducta, porque el mundo es letrado y el chico que no lee se siente marginado, pero lo marginamos nosotros”, afirmó.
Zorraquín también defendió la vuelta de la repitencia en primer grado, como ya ocurre en algunas provincias como Mendoza. “Si un chico no aprende a leer en primer grado y repite, es buenísimo. Necesita esa base para arrancar. Tenerle miedo a la repitencia es una estupidez”, dijo, y aclaró que el problema no es repetir un año sino pasar de grado sin aprender.
Además, denunció que muchos docentes son perseguidos por intentar enseñar de manera tradicional. “Tienen doble planificación, esconden cuadernos y contenidos por miedo a los inspectores. Es una locura ideológica que se sostiene desde hace 30 años”, señaló.
Finalmente, vinculó el deterioro educativo con otros fenómenos sociales graves, como el aumento de enfermedades de transmisión sexual, la desprotección de menores y la exposición temprana a la virtualidad sin límites. “La escuela no desarrolló las conexiones neuronales que permiten leer, escribir, pensar y decidir mejor. A estos chicos no les dimos lo más importante: las herramientas para ser más libres y más inteligentes”, concluyó.