Violencia escolar: “La escuela perdió la autoridad y hoy no tiene herramientas para poner límites”, dijo Luis Distéfano

El ex secretario de Educación de General Pueyrredón, Luis Distefano, advirtió que los episodios de violencia no son nuevos sino consecuencia de décadas de decisiones políticas. Señaló falta de autoridad, ausencia de sanciones y un sistema que deja solos a docentes y directivos.

El ex secretario de Educación de General Pueyrredón, Luis Distefano, analizó los recientes hechos de violencia escolar y sostuvo que no se trata de situaciones aisladas, sino de un proceso que lleva años gestándose dentro del sistema educativo. “Esto es consecuencia de la pérdida del sentido de autoridad, que justamente en la institución educativa es donde debe darse con certeza”, afirmó en la 99.9.

Para el ex funcionario, el problema es estructural: “Cuando la escuela pierde este espacio, la sociedad se transforma en lo que es”. En ese sentido, planteó una mirada inversa a la que suele instalarse en el debate público: “Cuando escucho que la escuela es violenta porque la sociedad es violenta, lo veo al revés. La sociedad es violenta porque la escuela perdió el lugar que supo tener”.

Distefano remarcó que los episodios actuales no son novedosos, sino que ahora tienen mayor visibilidad: “Hoy trascienden, pero los hechos de violencia en las escuelas se están dando hace muchos años”. Incluso, recordó que ya hace tiempo se registraban situaciones graves en niveles iniciales: “En Mar del Plata, en escuelas primarias, tenemos maestras que son mordidas, escupidas, que reciben golpes”.

Uno de los ejes centrales de su crítica es la falta de herramientas para intervenir: “Antes había sanción, había un límite. Hoy no lo tenemos. Y no porque el docente o el director no lo quiera aplicar, sino porque la política educativa va en esa línea”. En ese marco, cuestionó el enfoque actual basado en la reflexión sin consecuencias: “Pensar que todo termina en una reflexión es un error. Si el alumno no entiende que hay un límite, esto se va a seguir repitiendo y agravando”.

Además, advirtió que las decisiones educativas han sido avaladas por distintos espacios políticos: “No es algo ideológico de un solo sector. Este camino fue acompañado por toda la política. Todos entienden que este es el modelo”.

En relación a las sanciones, fue contundente: “No existe la expulsión. El alumno pasa a otra escuela y el problema continúa”. Para graficarlo, relató una experiencia como director: “Nos enviaron un alumno con antecedentes graves de otras instituciones. A los 30 días golpeó a otro estudiante y le sacó un diente. Esas situaciones se repiten porque el sistema no pone límites”.

También señaló que muchos directivos evitan intervenir por temor a represalias administrativas: “Hoy no hay directores titulares. Si un inspector te baja la nota, te quedás sin el cargo. Entonces muchos dejan pasar las cosas”.

Otro punto crítico que mencionó fue la inclusión sin recursos: “Hay una inclusión forzada sin acompañamiento. Tenés aulas con 30 alumnos y varios con dificultades importantes, sin apoyo suficiente. El docente no puede focalizar en el aprendizaje porque está desbordado por situaciones disruptivas”.

En ese contexto, describió un escenario complejo dentro de las aulas: “Lo que nos pasa hoy es indescriptible. Y después, cuando sucede un hecho grave, se pregunta qué hizo la escuela, cuando en realidad no hay herramientas para actuar”.

Distefano también alertó sobre el impacto en la profesión docente: “Hay cada vez más docentes que se van del sistema. Nadie quiere trabajar en estas condiciones”. Y graficó la situación: “Es como intentar trabajar mientras te gritan, te insultan y no podés poner orden”.

Finalmente, sostuvo que sin un cambio profundo será difícil revertir la situación: “Esto se revierte con decisión política, pero en educación lleva una generación”. Y concluyó con una advertencia: “Si no damos vuelta esto, no hay posibilidad de tener ciudadanos que respeten la ley. Somos consecuencia de lo que la escuela no hizo en las últimas décadas”.