La integrante de Madres del Dolor, se refirió a la baja de la edad de imputabilidad, la necesidad de prevención vial y la importancia de acompañar tanto a las víctimas como a los menores en conflicto con la ley.

La integrante de la organización Madres del Dolor, Viviam Perrone, expresó su expectativa tras la aprobación en Diputados del proyecto que baja la edad de imputabilidad y aseguró que la medida representa “una luz de esperanza” para las familias que atraviesan situaciones de violencia extrema. “Ojalá nunca haya que utilizar ninguno de estos proyectos, pero como sí ocurre que hay menores que están delinquiendo, tenemos que elaborarlos o acompañar a los que van surgiendo”, señaló en la 99.9.
En ese sentido, subrayó que la iniciativa puede generar un impacto doble: “Por un lado, ayudar a estas familias a poder hacer bien el duelo, y por otro lado preguntarnos cómo puede ser que un menor de 15 años mate, viole y se filme mientras lo está haciendo. Esta ley también va a poder ayudar a estos jóvenes que están en ese camino”. Perrone sostuvo que detrás de esos hechos existen problemáticas profundas y advirtió que el Estado y la sociedad deben intervenir: “Tenemos que ver qué hacemos con estos jóvenes, cómo los ayudamos a cambiar esa vida que están viviendo, qué necesitan: tratamiento médico, contención o salir de la violencia que viven en sus casas. Como estamos hoy no ayuda ni de un lado ni del otro”.
También se refirió al caso de Bastian y a la situación de los siniestros viales vinculados al uso de cuatriciclos y vehículos recreativos. Indicó que el problema se repite cada verano en los mismos sectores turísticos y cuestionó la falta de soluciones estructurales: “Nunca llegamos a algo que uno diga ‘esto ahora nos va a servir a todos’. Prohibir en un lugar para que vayan a otro no es una solución”.
Sobre el abordaje judicial del hecho, advirtió el riesgo de desvirtuar el foco en las víctimas: “En un momento sentí que esto se transformaba en un show de abogados”. Según relató, la propia familia buscaba evitar conflictos y entendía el episodio como un accidente, al tiempo que remarcó la ausencia de información clara para los padres: “Falta decirles que un menor no puede subir a ese tipo de vehículos, aunque tenga cinturón, porque no son para circular con chicos y puede pasar esto: heridas graves o la muerte”.
Finalmente, Perrone insistió en la necesidad de campañas de concientización más crudas sobre seguridad vial. “Faltan campañas que muestren la verdad de lo que pasa. Yo prefiero que se vea en un video y no que lo tengan que vivir en carne propia”, afirmó. Y recordó su propia experiencia personal: “Cuando fui a buscar a mi hijo que estaba agonizando porque lo habían atropellado y abandonado, no se me cruzó ninguna imagen linda ni ninguna canción. Hay que demostrar lo que significa la inseguridad vial”.
Para la referente de Madres del Dolor, la prevención sigue siendo la deuda principal: “No podemos tener un policía en cada esquina, pero sí campañas que generen conciencia real. Muchas veces no piensan o no saben, y esa falta de conciencia termina costando vidas”.