Crisis en IOSFA

La tercera obra social más importante del país, que ofrece cobertura a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, con 600 mil afiliados, se encuentra colapsada económicamente. En esta semana, miles de pacientes en Mar del Plata se quedaron durante unas horas sin cobertura. El problema inmediato ya está emparchado, pero no parece haber ningún plan a largo plazo.

El IOSFA (Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad) se encuentra en crisis hace varios años, pero este último capítulo de su historia parece increíble: pasó de tener un extraordinario superávit a tener que suspender las prestaciones por falta de pago en apenas unos meses, un escenario que desde algunos sectores venían advirtiendo pero que pasó totalmente desapercibido para la sociedad en su conjunto hasta que, el pasado día lunes, cientos de marplatenses se enteraron que el HPC —prácticamente, el único nosocomio local en donde tienen cobertura los afiliados de esta obra social— suspendía las prestaciones por una deuda descomunal.

No hubo comunicado oficial, no hubo advertencias de ningún tipo para los más de 16.000 afiliados a IOSFA en la ciudad: la mayoría de los pacientes se enteraron allí, en las instalaciones del propio HPC, en las salas de espera y en los mostradores. Cirugías programadas, turnos médicos, todo quedó en suspenso hasta que, unas horas más tarde, el Hospital Privado de Comunidad recibió un pago de $900 millones para empezar a cubrir la deuda total, que ascendía hasta el día lunes a $5.000 millones.

El colapso

El balance oficial de IOSFA al 31 de diciembre de 2023 mostraba un resultado positivo de $2.960.435.984, un dato consistente con la memoria del ejercicio económico de ese año, que indica un incremento del patrimonio neto en moneda homogénea de $13.037 millones, pasando de $19.223 millones en 2022 a $32.260 millones en 2023.

Al cierre del ejercicio 2024, la deuda ya ascendía a $124.401 millones. Para marzo de este año, informes de auditoría y fuentes periodísticas consignaban una deuda reconocida de $126.526 millones. Los últimos datos disponibles, de julio de este año —hace poco más de un mes— indican que la deuda total consolidada alcanzó la cifra de $238.678 millones, casi duplicando el valor registrado a finales de 2024 en tan sólo siete meses.

Según un informe firmado por Edgardo Daniel Anastasio, asesor de la Unidad de Planeamiento, y un tesorero del IOSFA, elaborado a instancias del Foro de Profesionales del IOSFA «Manuel Belgrano» indica como causales de esta crisis «concentración en prestaciones y medicamentos, falta de control de volumen físico, tercerización». Recomiendan a la cúpula de la obra social la centralización de las negociaciones, una reingeniería de datos con tabla maestra, identificadores únicos y un mapa prestacional y la adopción del sistema COMPR.AR para tener trazabilidad e interoperabilidad. Básicamente lo que aconsejan es profesionalizar la gobernanza de la obra social poniendo pautas claras de negociación con los proveedores, la implementación de algún sistema que permita saber qué prestación se está brindando y a quién, etc.

Sin embargo, mientras los afiliados denunciaban faltantes de medicamentos para VIH, diabetes y cáncer y se suspendían cirugías, estudios y turnos que no implicaran riesgo de vida, las autoridades de IOSFA autorizaron gastos incomprensibles, como $3.509.000 para comprar 100 medallas protocolares, la reparación de una cafetera por $1.528.000, vales de combustible por $3.000.000 y gastos para el mantenimiento de un compresor por $7.663.391.

Emparchando

En medio de esta espiral descendente, la conducción de IOSFA tomó una decisión financiera que, lejos de resolver el problema, parece haberlo agravado: en 2024, el Directorio autorizó la toma de un préstamo por $40.000 millones ante el Instituto de Ayuda Financiera para el Pago de Retiros y Pensiones Militares (IAF). La justificación oficial para esta operación fue la necesidad de financiar «mejoras informáticas» y un «plan de modernización».

Las mejoras informáticas no llegaron nunca. El dinero se usó para cubrir deudas previas. Con un CFT del 66,48%, IOSFA quedó comprometida a devolver $88.404 millones, una meta imposible. El citado informe califica el préstamo como un factor agravante de la crisis: imputa explícitamente $9.822 millones de la deuda total de julio de 2025 a los intereses generados por este crédito.

Esta semana, después de la decisión del HPC de suspender todas las prestaciones a los afiliados de IOSFA, la obra social hizo el martes pasado un pago parcial de $900 millones para emparchar la deuda total que se estima en unos $5 mil millones. Ese mismo día, se anunció la firma de un convenio de colaboración con las Fuerzas Armadas. Según lo publicado, IOSFA se encargará de brindar cobertura médica, farmacéutica y de rehabilitación en los casos de accidentes y/o enfermedades del personal militar y soldados voluntarios ocurridos en actos de servicio. Por su parte, las Fuerzas Armadas van a contribuir con una cuota mensual que emanará de las diferentes direcciones de sanidad de cada institución.

La medida se percibe como un parche más que puede traer alivio en lo inmediato, pero que no soluciona los graves problemas de fondo.

Nadie va preso

Daniel Santeufemia, presidente de la Unión de Suboficiales y Pensionados, brindó una entrevista en la FM 99.9 donde relató cómo vienen siguiendo de cerca y con preocupación este escenario de fuerte crisis en la institución.

«Nosotros tenemos como obra social IOSFA, que es la tercera obra social más grande de la República Argentina, con 600.000 afiliados. La venimos peleando, ya hace seis años que venimos viendo este tren de corrupción y quiebra que llegó y nos está pasando por arriba y que termina con la falta de prestaciones en todo el país, especialmente en Mar del Plata, en donde nos atendemos en HPC y en algunas otras clínicas», relató.

Continuó: «Nuestras prestaciones fundamentales son las del Hospital Privado de la Comunidad, que en el día lunes, suspendió todas las prestaciones por falta de pago, con una deuda de $5 mil millones a la que la obra social no puede hacer frente, porque está quebrada. Ya desde febrero que venimos viendo esta situación con una deuda de $140 a $160 mil millones. Uno habla de tantos números que se marea, porque no puede entender cómo una obra que recibe $40 mil millones todos los meses tenga semejante deuda, ya al borde de cortar o que ha cortado todas las prestaciones, porque la atención en el HPC estuvo cortada durante el día lunes. Mucha gente se fue a atender y se encontró con esto. Personas que tenían programadas cirugías o atenciones y que se encontraron con que no los atendían más. Recién el martes o lunes a la noche se resolvió el problema, pero estuvo existente todo el fin de semana con el silencio de las autoridades de la delegación local, que no avisaron a los afiliados.»

Al respecto de cómo vienen siguiendo esta crisis y peleando por sostener la integridad de la obra social, contó: «IOSFA tiene un directorio, cuyo presidente es designado por el Ministro de Defensa. En este gobierno ha tenido tres presidentes designados por Luis Petri. El primero, Oscar Salas, es quien quiso llevar a cabo una maniobra de tercerización ocultamente con Medifé —con escritura pública de un acuerdo de confidencialidad que iba a estar vigente hasta que no esté todo el paquete cerrado— que por suerte lo descubrimos y empezamos a denunciar. Y entonces Oscar Salas tuvo que renunciar. Lo impropio de este acuerdo, era de que la obra social iba a tercerizar todas las prestaciones y convertirse en un mero cobrador de las cuotas, y Medifé iba a realizar todas las prácticas cuando IOSFA tiene instituciones, hospitales, y una estructura enorme que es la que hace a las buenas prestaciones. Iban a desmantelar todo eso, iba a quedar una administración que se iba a llamar IOSFA, pero que las prestaciones las iba a cubrir Medifé con un negociado multimillonario

«Cuando esto salió a la luz y se abandonó el proyecto, Salas renunció y asumió Roberto Giorgi, que es quien le pidió un préstamo de 40 mil millones a la Casa de Retiro y Pensiones de las Fuerzas Armadas, que se llama IAF, Instituto de Ayuda Financiera, que es donde está nuestro dinero para la gente, para dar nuestros retiros, porque nosotros no nos jubilamos, nos retiramos y esa es nuestra casa y la están vaciando con estos créditos que después IOSFA, que está fundido, no los puede devolver», relató.

Al respecto de la situación de los prestadores, contó: «La situación actual es terrible porque muchos prestadores llevan más de 30 años con IOSFA y han aceptado para que les paguen hasta en 90 días, siempre llevados por el prestigio que tenía esta obra social, y ahora se encuentran con que no les pagan. Las farmacias con convenio ya no pueden fiarnos más, por así decirlo.»

Para finalizar, Santeufemia fue categórico, afirmando que el problema que atraviesa IOSFA no es ni financiero, ni de gobernanza, ni institucional: «El problema, no sólo de las de las Fuerzas Armadas, el problema de nuestro país, no pasa por lo económico, sino pasa por lo judicial: nadie va preso».

Clarísimo.