
De baches y papelones políticos. Fueron ingentes los intercambios por WhatsApp para pedir, ya rogar sin dignidad que el dirigente del PRO y actual ministro del Interior, Diego Santilli, se dirigiera a la municipalidad para, cuando menos, sacarse una foto con el intendente sustituto. No pudo ser. Por el contrario, hubo imagen pero con el intendente de licencia y senador provincial en el Hermitage. Lindas las fotos: dos pillos de aquellos riéndose en la cara de todos. El mensaje se lee algo así como «nosotros sí que la hicimos bien».
De papelones políticos y whisky japonés. Sabido es que al escriba de los asados de buenas carnes y buenos vinos le gusta el whisky japonés. El escriba estuvo sometido a tormentosos mensajes de WhatsApp pidiéndole que no publicara imágenes de la caravana liberal donde se la viera a la diputada nacional Juliana Santillán quien —a pedido del propio presidente— le puso el pecho con ardor a la exposición rodante de alegría liberal. Todo muy chiquito, y muy menor.
¿Será así? Hay un dirigente de una marca de fútbol que no es original de Mar del Plata que se dice «dueño del club». Así lo vinee manifestando cuando busca imponer condiciones caudinas en negociaciones que deberían ser francas y libres. Tipo curioso, que ha manejado cargos nacionales —nunca de primera línea—, muy vinculado a Sergio Massa y dueño de un patrimonio que llama mucho la atención. Hay quienes, ya viendo la debacle de Javier Faroni, se preguntan si no será hora de ir a por más. Cuando se atrevan a dar la cara, y no susurren al oído de los periodistas, seremos muy precisos. A todo esto, ¿qué dirá la Inspección General de Justicia sobre los papeles del club?
De aquellos baches, a esta boutade. El sistema de bacheo en frío que presentó el pibe soñador que hoy está a cargo del despacho del intendente, es algo más que conocido: como ya lo han señalado diversos mediso, fue implementado durante la intendencia de Blas Aurelio Primo Aprile, siendo su impulsor el ingeniero José María «Corchito» Conte. Es algo así como pan para hoy y hambre para dentro de cinco minutos y no resuelve nada de nada. Curioso que el pater ideológico del actual ocupante del sillón intendencial no se lo haya contado antes de que publiquen ese video mentiroso, ya que era él quien, por aquellos años, se asumía líder de la juventud aprilista.
Scioli marra (por mucho). El ex gobernador de la provincia apuntó a la mala gestión del Consorcio Portuario al respecto de la decisión de Lamb Weston de dejar de utilizar el puerto de Mar del Plata para sus exportaciones. Nada de lo dicho esa así: hay suficiente calado para mantener las operaciones, el error está en cabeza de la propia empresa, que no atina a poner en línea todo su volumen de operaciones y, entre otras cuestiones, abandonó la idea de bajar su huella de carbono y está enviando su producción a Brasil por camión.
Del dicho al hecho. Quien le llevó el cuento a Scioli, o tiene muy mala data, o es muy burro. Lamb Weston atraviesa una crisis en su dirigencia muy profunda a nivel nacional: tenía demasiados cuadros políticos en su nómina vinculados a las distintas tribus peronistas, y se trataba de personas sin capacidad técnica. Ahora, está en un proceso de fuerte reconversión tanto de procedimientos como de capacidad productiva. El que cantó la justa al respecto, fue Emilio Bustamante a través del medio especializado Global Export: «las obras de dragado no son la causa que impide la operatoria de exportación desde el Puerto de Mar del Plata». Remarcó que la no utilización de la terminal por parte de la empresa mencionada responde a decisiones propias de organización y planificación logística, y no a limitaciones estructurales del puerto. Desde TC2 advirtieron además que este tipo de declaraciones, cuando provienen de autoridades nacionales, pueden desviar el foco del debate y generar una percepción errónea entre exportadores y operadores marítimos internacionales respecto de la confiabilidad operativa del puerto. «Como actores del sector privado, hemos señalado en reiteradas oportunidades los desafíos estructurales del puerto», subrayaron, pero insistieron en la necesidad de precisión en el diagnóstico para no afectar la imagen del sistema portuario. Desde el consorcio, hasta hora, nada han dicho. Silencio estampa.