Malas lenguas 1485

De relatos y de realidad I. Finalmente, la designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia terminó con la fábula —sólo acreditada por la legión de mediocres que sólo están para repetir cuanto relato repita cualquiera a quien consideren superior a la media de los habitantes de esta ciudad— de que a Guillermo Montenegro le esperaba un cargo a nivel nacional. Tal como se señaló en este medio, en diversas oportunidades, dicho escenario nunca tuvo la más mínima posibilidad. Ahora, el relato está finiquitado. Llega la hora de la verdad, y los hechos se imponen por sí solos. Los marplatenses vienen escuchando sus fábulas ya desde hace años.

De relatos y de realidad I. El otro relato tampoco despega, el de los videos, los puñitos que chocan, la leyenda de que «nada nos detiene» los dos adolescentes corriendo en una imagen que evoca la película Tonto y Retonto. Ni qué decir del guarro presidente del EMSUR, caballero de llamativa imagen oscura, que hace muy bien de recolector de residuos pero que poco sabe de dirigir un ente municipal que está totalmente librado a su suerte. En este caso, mala suerte.

¿Qué hacer? En horas, a Guillermo Montenegro se le requerirá que se haga cargo seriamente de la ciudad. El imperativo es que, si hay que cambiar el gabinete íntegro, que así sea. Ya hay quien, cuando menos, se da cuenta de que, de seguir este esquema, no hay triunfo posible en 2027. ¿Se dará cuenta «el Guille» de que, si Mar del Plata se pierde, la responsabilidad será excluyentemente suya? En tanto, el intendente de licencia disfruta de recorrer diariamente el golf de Playa Grande en compañía de quien oficia de su instructor de juego, el mediador de publicidad Marcelo Sosa, quien se muestra muy, muy de cotilleo en cotilleo con el hombre que siente que San Isidro es su lugar en el mundo.

No estuvo buena. La reunión entre la Asociación Hotelera Gastronómica y el gobernador Kicillof. El encuentro fue amable, pero sin resultados a la vista. Hubo pedidos que el equipo del gobernador consideró insólitos, por caso, que no haya tantos controles cuando la masa de automotores viene hacia Mar del Plata para que no se tarde tanto, o que se agregue una tercera mano a la Autovía. El reclamo en contraprestación vino por el lado de un pedido por parte del presidente del BAPRO para que los hoteleros y gastronómicos les gestionen a su personal las cuentas sueldo en el banco oficial y generar así mayor masa de recursos para la entidad.

Mejorar los controles. Por debajo de la diatriba política y las chicanas infantiles, hay propuestas del PJ que deberían tenerse en cuenta. Por caso, el planteo del concejal Diego García para invertir y mejorar el anillo digital. Señala el curul que el robo automotor es uno de los delitos que más preocupa en la ciudad, no sólo por su crecimiento desmedido en los últimos años, sino porque muchas veces esos vehículos robados son utilizados para llevar adelante otros delitos. «Tenemos que combatir la inseguridad con decisiones políticas», dice. Lamentablemente, la torpeza política que impera por estas playas difícilmente tome en cuenta la propuesta.