
Diciendo lo que hay que decir. En relación a los críticos y dramáticos eventos que se dieron en diversas escuelas de esta ciudad, y en Santa Fe, se expresó el ex secretario de Educación de General Pueyrredon, el profesor Luis Distéfano, señalando que «esto es consecuencia de la pérdida del sentido de autoridad, que justamente en la institución educativa es donde debe darse con certeza». Para el ex funcionario, el problema es estructural: «Cuando la escuela pierde este espacio, la sociedad se transforma en lo que es». En ese sentido, planteó una mirada inversa a la que suele instalarse en el debate público: «Cuando escucho que la escuela es violenta porque la sociedad es violenta, lo veo al revés. La sociedad es violenta porque la escuela perdió el lugar que supo tener». Alguien a quien escuchar.
De trabajo y vivir del estado. Concurrir a oficinas públicas puede llegar a ser un martirio. Por caso, ir al PAMI Mar del Plata, en donde los dirigentes sindicales de ATE declaran que, por falta de condiciones dignas, los operadores se pueden retirar justificadamente de sus puestos, si brindar mayor detalle. Se retiran y punto, dejando la atención en manos de los jerárquicos y cargos políticos. Por si fuera poco, les pagan premio por atención si superan un número determinado a diario.
Destitución. El fuero laboral se planta en su máxima expresión de poder con la destitución de Mariano Riva. El Jurado de Enjuiciamiento resolvió la destitución de Mariano Riva, el hasta entonces titular del Tribunal de Trabajo N° 4 de Mar del Plata, tras acreditarse casos de maltrato, acoso sexual y abuso de poder contra empleados judiciales. Se trató de un proceso impulsado por la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) con testimonios de más de 20 víctimas y peritajes oficiales que arribó a un fallo que determinó la máxima sanción prevista. Oscar Yenni, secretario general del gremio, afirmó que la decisión «marca un precedente: no hay lugar para la violencia laboral ni de género en el Poder Judicial». Luego de varios intentos por la misma variante buscando destitución de magistrados, Yenni finalmente se anotó una victoria.
Debería estar prohibido olvidar. Gustavo Lima, abuelo de Alana y Leila, las hermanas marplatenses atravesadas por una tragedia en España, dio un lúcido y dolido testimonio, en el que habló sobre el presente de su nieta, el peso del dolor, y la persistencia del acoso: «A veces decir que está bien es una palabra muy grande». Sus declaraciones se dan al cumplirse dos años del triste fin de Alana, quien eligió quitarse la vida en Sallent, un pueblo de la provincia de Barcelona de seis mil habitantes. A la hora de definir el por qué de tan enorme decisión Gustavo dice: «Más que nada le hacían bullying porque hablaban en argentino, les era difícil el catalán. El bullying que pasó era un conjunto de cosas». Tristísimo.
Tormenta perfecta. La guerra en Medio Oriente y la consecuente suba del precio del barril del petróleo, que afecta directamente el precio del gasoil, se configura como el golpe de gracia a una industria pesquera nacional que ya viene hace rato avisando que las cosas tienen que cambiar, o pueden peligrar miles de puestos de trabajo. La política sigue mirando para otro lado, sin reaccionar, mientras todas las voces del sector se alzan para advertir que el escenario es insostenible. Las consecuencias de mirar para otro lado, especialmente para nuestra ciudad, pueden ser catastróficas.