
El camino a la riqueza de Faroni I. Javier Faroni es un personaje de aquellos: desde abajo —muy abajo— hasta las altas cumbres de la política y del poder. Un caso increíble de tesón, destino y ambición. De la mano de Sergio Massa, dio vuelta. Muy pronto se ganó la fama de ser un cajero confiable. Clarín esta semana redescubre que, el avión en el que se mueve el Chiqui Tapia, lo compró Faroni en 2022, a dólar oficial.
El camino a la riqueza de Faroni II. El avión en cuestión es un Learjet 60XR (LV-JQQ). El tema saltó porque, con la misma operatoria, Sergio Berni también compró otro avión de similares características para la provincia de Buenos Aires, aunque la adquisición, luego de quedar la misma en el radar de la opinión pública, fue cancelada. Por el contrario, Faroni siguió adelante y ahora la investigación señala que el mismo fue adquirido aprovechando la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el blue.
El camino a la riqueza de Faroni III. El avión perteneció originalmente a una empresa vinculada al Grupo América de Daniel Vila y luego pasó a estar bajo la esfera de influencia de Faroni. En enero de 2026, se reveló que éste intentó vender la aeronave en Estados Unidos a través del broker internacional Jetcraft. Según se conoce, la instrucción era realizar la venta «en secreto» —es decir, sin publicarla en portales abiertos— para evitar el escrutinio sobre este bien que fue capitalizado con dólares subsidiados por el Estado y que ahora se pretendía liquidar a valor de mercado internacional en dólares «billete». Lo insólito, es que hay una investigación abierta por el fiscal Marijuan que parece haber quedado en el olvido. Esa investigación —digamos— es parte de una causa más amplia, iniciada por el fiscal Guillermo Marijuán y el juez Ariel Lijo, que investiga la compra de 289 aeronaves entre 2020 y 2023 bajo este esquema de dólar oficial, y en donde el caso de Faroni es uno de los más emblemáticos.
De distraídos y necesidades. Finalmente, se firmaron los decretos para dar comienzo a las obras de reparación de techos en la Escuela de Educación Primaria Nº3 de Faro Norte. La movida del vecinalista Federico Blanco, y su palabra en el aire en la FM 99.9, precipitó la firma y sacó de la modorra a los funcionarios. Una buena, aunque con fórceps.
De inseguridad. Hartos, por cierto, pero no podemos escapar a los hechos: Alicia, vecina del macrocentro de la ciudad, contó en la FM 99.9 que «habían estado rompiendo la reja antes. Y entraron de una patada, rompieron todo el picaporte», indicó. Además, reveló que ya la venían vigilando: «Unos 20 días antes vi una cara en la ventana. Me estaban observando». Obvio, son predadores. Nos miran, nos vigilan. Tal como dice Alicia, «Estamos muy vulnerables. Es una ciudad tan hermosa, pero estamos muy vulnerables». Agrega: «No puede ser que vivamos enrejados, poniendo alarmas y que igual entren. No sabemos qué más hacer». Finalizó: «La gente está dominada por la delincuencia». Y sí, es así.
Obvio que hay más. La inseguridad golpea brutalmente nuestro día a día. Nadie le reclama a Kicillof o a su cientista social, egresado de FLACSO, por esta atroz situación que nos embarga y nos quita calidad de vida.
Felicitaciones. Luego de arduas gestiones, finalmente la cúpula del Club Once Unidos firmó un contrato de locación por 15 años, con opción a compra, del inmueble sito en Tejedor y Florisbelo Acosta. Su idea es desarrollar allí una unidad académica con los tres niveles: inicial, primario y secundario. Ya presentaron la carpeta de apertura de establecimiento, avanzando en la realización de un sueño que se propusieron como objetivo y que empezaron a trabajar para cumplirlo. Chappeau.