
NOTA DE TAPA | por José Luis Jacobo
Los efluvios políticos del «Derecha Fest»
La quinta edición realizada en Mar del Plata dejó señales claras para propios y entenados. Organizada, entre otros, por el biógrafo de Milei, Nicolás Márquez, puso en su lugar a quienes se han venido vendiendo como el «mileísmo» en Mar del Plata.

TOP TEN
1) Daniel Scioli (entre la falta de memoria y malos datos) | 2) Alejandro Carrancio (afuera de todo) | 3) Agustín Neme (blufeando sin derecho de autor) | 4) Paolo Rocca (fin de una era) | 5) Carlos «Cali» Pfilatsidis (diciendo lo que hay que decir) | 6) Gustavo Ares (fuerte denuncia) | 7) Adriana Doncelli (siempre lo supimos) | 8) Emilio Bustamante (no deja pasar una) | 9) Alan Romero (¿victima de las circunstancias?) | 10) Javier Alonso (infame por donde lo mires)

MALAS LENGUAS
De baches y papelones políticos. Fueron ingentes los intercambios por WhatsApp para pedir, ya rogar sin dignidad que el dirigente del PRO y actual ministro del Interior, Diego Santilli, se dirigiera a la municipalidad para, cuando menos, sacarse una foto con el intendente sustituto.
Sandra Pitta: «Hay un oscurantismo detrás de la vacuna para niños que me parece demasiado»
Luis Di Giacomo: «Los funcionarios nacionales están apoyando, fomentando o haciendose los distraídos con lo que pasa en Río Negro»
Horacio Taccone: «Las autoridades deben reconocer el problema de seguridad para solucionarlo»
Pederastia en la Iglesia católica francesa: al menos 330.000 casos de abusos en 70 años
Buena nota en el día cero del mandato de vacunación de maestros en escuelas de NYC
Elizabeth Zein: «Me dieron vuelta la casa en un allanamiento, pero se equivocaron de domicilio»
La vecina de la ciudad denunció en la 99.9 que la policía hizo un violento operativo en su domicilio por el caso de «Lele» Gatti, pero en realidad era la casa de al lado a la que debían entrar que era donde vivía el único sospechoso que se entregó a la justicia: «me esposaron, no me daban información y revolvieron todo. Además tiraron la puerta y me rompieron el portón de ingreso. Nadie siquiera me pidió disculpas».





