Una vuelta a las viejas políticas de la casta

Hace ya algunas décadas, un exiliado argentino en México le preguntó a su protector, un economista del PRI, por qué había aceptado un cargo menor al que venía ocupando. La respuesta fue «nunca fuera del presupuesto».

Lease: lo que sea, pero con el Estado garantizando el nivel —sea cual sea— del bienestar. En este 2026, se jubilan varios funcionarios que llegaron en 1983 como militantes políticos por el IPS con muy buenas remuneraciones luego de travestirse en funcionarios de carrera, una práctica que es común a todas las tribus políticas.

Hoy, un nuevo grupo asoma por la misma: llegar desde la militancia para luego acomodarse en la dorada posición de ocupar cargos públicos y adherir así a un futuro protegido por los impuestos de los ciudadanos de a pie. La casta no muere, sólo se transforma.

En un momento de fracaso administrativo, en el que los recursos legítimos no alcanzan para pagar los salarios en tiempo y forma y con la ciudad hecha un asco, como si fuera un chiste en la cara de todos, se crea un cargo para el ex titular del EMSUR, de más que negativa tarea para la ciudad.

Así, como de la nada, se ha creado la Subsecretaría de Asuntos Estratégicos (¿qué tal?) para poder mantener dentro del presupuesto a Santiago Bonifatti. Si bien la carga formal recae sobre Agustín Neme, el nombramiento es la consecuencia de los acuerdos de Bonifatti con Guillermo Montenegro, quien lo protege cual padre putativo al persistente beneficiado por el presupuesto público.

Obvio es que Neme podría haberse negado a firmar y, por consecuencia, a designar a Bonifatti. Al aceptar, se hace responsable de seguir creando cargos innecesarios y costosos para el erario. En estos días, Neme pasó tiempo con Daniel Scioli. Se ve que a Ladrey hay que agradarle como sea y, obvio es, dedicarle tiempo al ex motonauta, paga. En una extensa charla en el Hotel Provincial, el intendente sustituto le señaló a Scioli que nada puede hacer, que está atado de manos y que a la primera de cambios, Montenegro vuelve a asumir el cargo, seguramente señalando falencias de capacidad del encargado provisorio de la intendencia.

Neme, en una entrevista reciente, admitió que toda su vida aspiró a ser intendente. Quizás ni él advirtió a lo que estaba dispuesto, con tal de lograr su ambición.

En los hechos, la ciudad vive entre logros como los del espacio Bendu y la mugre colectiva de la urbe, en la cual se ha perdido todo criterio de respeto al espacio público, como consecuencia directa de haber abandonado los parámetros lógicos funcionales de una vida en comunidad.