Denuncian contaminación cloacal en el barrio Las Prunas y piden el cese inmediato de los vuelcos

La licenciada en Gestión Ambiental Paula Moscoso advirtió sobre graves irregularidades en la planta de tratamiento del barrio Las Prunas y señaló que existen análisis reiterados que confirman contaminación con coliformes fecales en el cañadón de Las Machis.

La licenciada en Gestión Ambiental Paula Moscoso expuso en la 99.9 una situación ambiental crítica que afecta al barrio Las Prunas y a toda la cuenca que desemboca en el arroyo Corrientes. Según explicó, desde noviembre de 2024 comenzaron a recibir denuncias de vecinos por olores nauseabundos y agua turbia en el cañadón de Las Machis, un cauce artificial utilizado para desagües pluviales, donde descarga una planta de tratamiento vinculada al desarrollo urbanístico de la zona.

Moscoso detalló que, a partir de esas denuncias, solicitaron análisis de la calidad del agua que arrojaron resultados alarmantes. “Los parámetros estaban excedidos, sobre todo los coliformes fecales, que son un indicador claro de contaminación”, afirmó, y agregó que no se trata de un hecho aislado, ya que existen estudios de 2021, 2023 y 2025 que muestran resultados similares. “Son tres muestreos en distintos momentos que dan mal, lo que indica que algo no está funcionando desde hace tiempo”, remarcó.

Ante esta situación, señaló que realizaron presentaciones ante distintos organismos, entre ellos el OPDS, ADA y Delitos Ambientales, lo que derivó en la apertura de una causa penal en la Fiscalía 11 por presunta infracción a la Ley de Residuos Peligrosos. Sin embargo, advirtió que los vuelcos continúan y que la situación sigue afectando directamente la calidad de vida de los vecinos.

Moscoso también indicó que una inspección del ADA realizada en marzo de 2025 detectó múltiples irregularidades en la planta, como la falta de permiso de vuelco y un mal estado general de las instalaciones, con presencia de sólidos y sobrenadantes. “El efluente no cumple con la normativa vigente y termina recorriendo varios kilómetros hasta desembocar en el mar, en una zona de reserva”, explicó.

Finalmente, sostuvo que el reclamo central es claro: “Lo que pedimos es el cese absoluto del vuelco. No puede ser que una planta que funciona mal cambie la calidad de vida de quienes viven en el lugar”. En ese sentido, subrayó que las leyes ambientales existen y son claras, pero que “el problema es que no se hacen cumplir”, lo que configura, a su entender, un grave estado de anomia en materia ambiental.