Márquez advirtió que el caso Adorni genera “un desgaste furioso” en el Gobierno y pidió su salida

El periodista señaló que sostener al funcionario en medio del escándalo implica “un triunfo pírrico” frente a la prensa y cuestionó el silencio interno: “No escucho a nadie decir nada, hay un mutismo total”.

El periodista Nicolás Márquez analizó en la 99.9 la situación del vocero presidencial Manuel Adorni y advirtió que su continuidad en el cargo está generando un fuerte desgaste político para el gobierno de Javier Milei. En ese sentido, reconoció que se trata de una postura incómoda incluso en lo personal: “Me estresa mucho, porque la posición que yo tomo es conflictuada para mí mismo. Yo soy alguien que quiere al gobierno, que conozco a Javier Milei hace muchos años, y de repente tener que tener este desdoblamiento… es una situación donde uno está incómodo interiormente”.

Márquez explicó que, a su entender, el oficialismo mantiene a Adorni como parte de una “pulseada con la prensa”, aunque advirtió sobre los costos de esa estrategia: “Si se gana esa pulseada y la prensa no logra apartarlo, es un triunfo absolutamente pírrico, que te deja totalmente desgastado ante la opinión pública, con un costo brutal”.

En esa línea, sostuvo que existen “sobrados motivos” para que el funcionario dé un paso al costado: “Todos los días aparece un nuevo culebrón, todos los días un testigo, todos los días declaraciones… bueno, ya está, hasta acá llegamos”. Y agregó que en política, como señalaba Carlos Menem, “los ministros son fusibles”, por lo que consideró lógico apartar a un funcionario “con motivo de causa”.

El periodista también cuestionó lo que consideró una contradicción en el discurso oficial respecto a los medios: “Por un lado se dice que el periodismo es una profesión en crisis, que la gente no le cree. Pero al mismo tiempo hacés una cruzada para no entregar un funcionario confirmadamente complicado. Bueno, qué sé yo”.

Además, fue especialmente crítico del rol de Adorni dentro del gabinete: “Es un jefe de gabinete estético, alguien que se muestra para jerarquizarse, pero no tiene peso específico”. Y remarcó que el problema excede a la figura individual: “Está arrastrando al gobierno a un desgaste fenomenal, poniendo en jaque la credibilidad del presidente y de todo un proyecto ideológico”.

En ese contexto, Márquez planteó que la salida del funcionario sería un gesto necesario: “Cuando ves que estás contaminando a todo el conjunto, tenés que dar un paso al costado. Estás entorpeciendo”.

Por otra parte, se mostró sorprendido por la falta de posicionamientos dentro del oficialismo: “No escucho a un diputado, un secretario, un intendente, un senador… nadie dice nada. Ni para criticarme ni para apoyarme. Hay un mutismo total”.

Finalmente, alertó sobre el impacto electoral del conflicto, señalando que el escenario cambió en poco tiempo: “Hace un mes y medio todas las encuestas daban por sentado que Milei era prácticamente reelecto. Hoy, después del escándalo, no se sabe. El desgaste ha sido furioso”.

Para Márquez, el Gobierno enfrenta así una decisión clave: sostener a un funcionario cuestionado o desactivar un conflicto que, según advirtió, ya está afectando la percepción pública y el futuro político del oficialismo.