Mariela Guasti y un hito histórico: “Podemos regenerar un cartílago como si nunca se hubiera lesionado”

La médica Mariela Guasti destacó la llegada al país de una técnica de medicina regenerativa que permite recuperar lesiones articulares con células del propio paciente y cuestionó la resistencia del sistema de salud a su implementación.

La fundadora y presidenta de la Sociedad Latinoamericana de Medicina Regenerativa, Mariela Guasti, explicó en la 99.9 los alcances de una innovadora técnica que ya comenzó a aplicarse en Argentina y que permite tratar lesiones graves de cartílago con resultados inéditos.

“En un centro de excelencia FIFA en España se desarrolló una técnica de ingeniería de tejidos que permite restituir el cartílago ad integrum, como si nunca se hubiera lesionado”, señaló. Según detalló, el procedimiento consiste en tomar una pequeña biopsia del paciente, expandir las células en laboratorio y luego reimplantarlas: “Al cabo de unos tres meses se integra por completo con cartílago hialino y al año ya no se puede detectar el sitio del implante”.

Guasti remarcó que este avance representa un cambio de paradigma frente a los tratamientos tradicionales: “Las técnicas que existen en la mayoría de los lugares son reparadoras, no regenerativas. Reparan con fibrosis, con cicatriz. Esto regenera tejido sano”. En ese sentido, advirtió sobre las consecuencias de no tratar adecuadamente estas lesiones: “Cuando el daño es severo, el hueso queda expuesto, se deforma la articulación, aparece dolor crónico y pérdida de movilidad. Eso retira a un deportista de su actividad”.

La especialista subrayó que se trata de una tecnología de vanguardia a nivel mundial: “Es lo más moderno que existe y hasta ahora sólo estaba disponible en un centro de excelencia FIFA en España. Después de siete años de trabajo logramos traer la transferencia tecnológica, lo que pone a la Argentina al nivel de los mejores centros de Europa”.

En relación a la demanda de los pacientes, fue contundente: “Hoy la gente ya no quiere prótesis. Nadie quiere vivir con dolor crónico ni resignar su calidad de vida. Quieren seguir haciendo deporte, viajar, moverse. La medicina tiene que adaptarse a eso”.

Sin embargo, también denunció resistencias dentro del sistema de salud: “Hay mucha oposición para que esto prospere. Curar un paciente, en algunos casos, es perder un cliente. Yo trabajo para devolver la salud, no para generar dependencia”. Y agregó: “Hay colegas acostumbrados a colocar prótesis, presión de ortopedias, y ni hablar de prepagas y obras sociales que no quieren cubrir estas terapias”.

En ese sentido, afirmó que incluso con fallos judiciales favorables, la cobertura sigue siendo negada: “Se niegan rotundamente, por lo que hoy sólo puede hacerse de manera privada. Paradójicamente, el costo es una fracción de una prótesis, pero el sistema está armado para cubrir lo que no cura”.

Guasti también destacó el impacto integral que tienen estas lesiones en la vida de los pacientes: “Muchos llegan llorando porque tuvieron que abandonar el deporte. Eso lleva a depresión, aumento de peso y enfermedades metabólicas. Son cuadros totalmente prevenibles y tratables si se actúa a tiempo”.

Finalmente, resaltó la eficacia del tratamiento: “Hay estudios con seguimiento a ocho años que muestran más del 90% de regeneración del cartílago y retorno al deporte de alto rendimiento. Está diseñado justamente para que un deportista vuelva a su nivel como si nunca se hubiera lesionado”.