Yanina Lojo: “Argentina no exporta sólo commodities: las manufacturas ya explican gran parte del crecimiento”

La especialista en comercio exterior, Yanina Lojo, aseguró que el perfil exportador del país viene cambiando y destacó el peso creciente de la industria y la energía en el comercio exterior.

La especialista en comercio exterior Yanina Lojo afirmó que el histórico diagnóstico sobre la Argentina como un país exclusivamente exportador de materias primas ya no refleja la realidad actual, y aseguró que el perfil exportador viene mostrando una transformación sostenida en los últimos años.

“Crecimos con el concepto de que Argentina exporta únicamente productos sin transformación, pero eso no es así”, explicó en la 99.9, y señaló que si bien el sector agropecuario sigue siendo relevante, “el campo ha ido avanzando en la cadena agroindustrial, incrementando todo lo que tiene que ver con manufacturas de origen agropecuario”.

En ese sentido, destacó que el país también exporta bienes industriales: “No es que la Argentina no exporta bienes industriales, lo hace. Si uno mira las estadísticas de los últimos cinco años, se mantienen en tercer lugar e incluso a veces por encima de las manufacturas agropecuarias”.

De acuerdo a los últimos datos, precisó que las manufacturas de origen agropecuario representaron el 30,8% de las exportaciones, mientras que las manufacturas de origen industrial alcanzaron casi el 28%. “Entre ambas superan a los productos primarios, que representaron el 27,2%”, subrayó.

Además, remarcó el crecimiento del sector energético: “Lo que está ganando cada vez más significación, en particular con el desarrollo de Vaca Muerta, es el rubro de combustibles”. En esa línea, indicó que las exportaciones energéticas crecieron un 23% y proyectó que “para 2031 podríamos estar exportando 30 mil millones de dólares en energía, con posibilidad de superar ese monto”.

Uno de los datos más relevantes, según Lojo, es la calidad del crecimiento exportador: “Las exportaciones se explican en mayor parte por un crecimiento de las cantidades y no tanto de los precios. Los precios variaron un 3,9%, pero las cantidades aumentaron un 25%”. Esto, explicó, marca una diferencia respecto de otros períodos: “Antes vendíamos lo mismo o menos, pero con precios más altos por los commodities; ahora estamos vendiendo más”.

En cuanto al debate sobre competitividad, la especialista cuestionó el enfoque centrado en el tipo de cambio: “No me gusta hablar de competitividad puntualizando en el dólar. Es una variable que se mueve y no resuelve el problema de fondo”.

Por el contrario, planteó que el desafío es estructural: “La discusión tiene que ser cómo bajamos los costos productivos locales. Ahí es donde realmente vamos a volvernos competitivos”.

En ese marco, señaló al sistema impositivo como uno de los principales obstáculos: “Los impuestos provinciales y municipales se pagan durante toda la cadena y no se pueden recuperar. Terminan exportándose, y eso es distorsivo”.

También explicó que, a diferencia de otros tributos como el IVA —que tiene mecanismos de devolución para exportadores—, hay cargas que afectan directamente la competitividad: “No hay muchos países en el mundo con un impuesto como Ingresos Brutos, con efecto cascada, que termina encareciendo lo que exportamos”.

Finalmente, Lojo se refirió al impacto de eventuales cambios en las retenciones: “La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta que si se eliminaran, las exportaciones del agro podrían superar los 50 mil millones de dólares”. Y agregó que, aunque en el corto plazo podría haber una caída en la recaudación, “luego se compensaría porque ese dinero se volcaría a la economía y el Estado lo recaudaría por otras vías”.

En ese contexto, concluyó que la Argentina atraviesa una etapa de transformación en su matriz exportadora, con mayor diversificación y un crecimiento más sólido basado en volumen y valor agregado.