La fiscal Agustina Olguín, titular de la UFIJ Nº3 especializada en violencia de género y delitos sexuales de Bahía Blanca, explicó en la 99.9 cómo avanza la investigación sobre la niña de 12 años hallada en un departamento tras sufrir una descompensación y aclaró por qué la declaración en Cámara Gesell resulta clave para determinar si existió algún delito. Tenía droga y alcohol en su organismo.

La investigación que conmociona a Bahía Blanca y que se inició tras el hallazgo de una niña de 12 años con una grave descompensación en un domicilio céntrico continúa sumando actuaciones judiciales y administrativas. La fiscal Agustina Olguín, titular de la UFIJ Nº3 especializada en violencia de género y delitos sexuales, explicó en diálogo con la 99.9 cómo comenzó la causa, cuál es el estado de la menor y por qué resulta fundamental su eventual declaración en Cámara Gesell.
“En realidad se comienza la causa cuando llega un llamado al 911 de un domicilio céntrico de Bahía solicitando una ambulancia porque una niña se habría descompensado”, indicó la fiscal al reconstruir los primeros pasos del expediente.
Según detalló, cuando los servicios de emergencia arribaron al lugar encontraron a la menor ya consciente. “Esto surge del relato de la enfermera que declaró en la causa. Por alguna sintomatología que presentaba resolvieron trasladarla al hospital”, explicó.
La niña permanecía internada y bajo observación médica. “Hasta ayer seguía en observación. Se le efectuaron varios estudios médicos, análisis clínicos y distintos exámenes a raíz de esta supuesta convulsión que habría presentado, por eso resolvieron mantenerla un tiempo más internada”, agregó.
Olguín explicó que la intervención de su fiscalía obedece a circunstancias específicas que despertaron sospechas. “Mi fiscalía, que es una fiscalía de delitos sexuales, está interviniendo porque podría existir alguna relación o alguna circunstancia relacionada con ese tema”. Entre los elementos incorporados a la causa, mencionó que “la niña fue encontrada con dinero en sus ropas”, aunque aclaró que hasta ahora no existe un relato que vincule directamente ese hecho con algún delito específico.
“Hasta la fecha no ha hecho ningún relato que tenga que ver con esto, ni a sus allegados que la acompañan en el hospital, ni a su abuela, con quien vivía, ni al personal médico ni al servicio social del hospital”, precisó.
La fiscal remarcó que, aun sin una acusación concreta, las características del caso obligan a investigar todas las hipótesis posibles. “Por las circunstancias en las que se inicia el procedimiento nosotros tomamos intervención y siempre entendemos pertinente escuchar a la presunta víctima para saber qué tiene para decir”.
En ese sentido, explicó que el objetivo es conocer detalles de primera mano: “Para nosotros es importante que pueda contar si sucedió algo ese día, qué sucedió, con quién y si venía ocurriendo algo anteriormente”.
También aclaró que no existen antecedentes previos que involucren a la familia: “No tenemos ninguna información ni causas anteriores respecto de alguna situación familiar”.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la necesidad de esperar una declaración en Cámara Gesell antes de avanzar en determinadas conclusiones judiciales. Olguín explicó el procedimiento y su importancia: “Los niños declaran todos en Cámara Gesell. Es un dispositivo armado para evitar que el chico sea revictimizado y tenga que declarar una vez ante la policía, otra vez ante la fiscalía y después ante los jueces”.
Añadió además que antes de esa instancia es necesario un paso previo: “Se necesita un informe psicológico que establezca que el chico está en condiciones de declarar”.
La importancia de esa declaración, explicó, es central en este tipo de investigaciones. “En los delitos sexuales, en general, el único testigo directo que hay es la víctima. Por eso es tan importante tener el relato de quien puede haber sido víctima”.
Consultada sobre si los resultados toxicológicos —que indicarían presencia de cocaína, marihuana y alcohol— alcanzan para avanzar sobre los adultos presentes en el lugar, la fiscal aclaró que ya existen actuaciones en marcha.
“Sí se está procediendo”, respondió. Y explicó que el caso involucra a varias áreas judiciales y de protección. “No somos la única fiscalía que está interviniendo. También están trabajando otros organismos y el servicio local, que es el encargado de preservar los derechos del niño”.
Finalmente, remarcó que la investigación excede la órbita penal específica de su unidad. “Nosotros hacemos la parte investigativa vinculada a los delitos contra la integridad sexual si entendemos que existió alguno. Además intervienen otros organismos”.
Y concluyó subrayando el punto que disparó la alarma institucional: “Por supuesto que fue llamativa la forma en la que encontraron a la niña y los resultados toxicológicos. Por eso estamos interviniendo todos”.